Entrevista:ALBERTO CONTADOR | Corredor del Astana | Ciclismo

"Cada vez disfruto más como ciclista"

Un equipo kazajo, un manager francés, un director italiano, un líder español, corredores de varios países... "Nos entendemos en italiano", dice, en la concentración de Calpe (Alicante), Alberto Contador (Pinto, Madrid; 1982), el mejor ciclista del mundo, un corredor como Sísifo condenado cada año a iniciar un nuevo proyecto desde la inestabilidad. En 2010 será el Astana versión 4.0. "Mi ánimo no sufre. Empiezo el año más motivado que nunca", advierte.

Pregunta. Qué diferente el ambiente de la concentración al que se vivía el año pasado en Tenerife con el regreso de Lance Armstrong. ¿Echa de menos aquello?

Respuesta. No, no lo echo de menos para nada. Este año el ambiente es más tranquilo. Lo de la concentración del año pasado en Tenerife, con el hotel cerrado a todos, me parece exagerado. No se puede dejar a la gente fuera.

"Mi nuevo director me dijo que el equipo se tiene que hacer a partir del 'capitano"
"Sin Armstrong tendré más libertad. Si hay que hacer un puerto a mil, lo podré hacer"
"Se puede ser un mito y ser una persona tranquila, de andar por casa, como Indurain"
"Toda mi vida intentaré seguir ganando el Tour. Cuando vea que no pueda, lo dejaré"

P. Los expertos dudan del potencial de su nuevo equipo.

R. Pero a mí, en cambio, me ha sorprendido positivamente el equipo. Hemos hecho salidas duras y todos han respondido. Los corredores kazajos, precisamente, son los que más me han sorprendido, la ilusión, la motivación que tienen por correr en el Astana.

P. ¿Y Vinokúrov se ha integrado bien, él que era un aspirante a todo antes de su positivo en el Tour 2007?

R. Vinokúrov es fundamental, aglutina a los kazajos, mantiene el grupo unido. Tácticamente, si corre el Tour, será un elemento muy importante.

P. ¿Tiene alguno plaza fija para el Tour?

R. Nadie, todos tendrán que ganársela.

P. En su carrera ha tenido un director español, Saiz, uno belga, Bruyneel, y ahora tiene uno italiano, Martinelli. ¿Diferencias?

R. La filosofía italiana es distinta. Lo primero que me dejó claro Martino es que para él el equipo debe construirse a partir del capitano, que todo debe girar alrededor del líder.

P. Con usted, Martinelli ha regresado al gran ciclismo...

R. Está muy ilusionado Martinelli. En cierta forma el venir con nosotros le ha devuelto la ilusión por el ciclismo. Es un director con mucha experiencia, ha ganado no sé cuántos Giros y el Tour de Pantani y se nota que lo vive. Hablar con él es recibir lecciones de historia. Me pasaría toda la noche oyéndole contar anécdotas.

P. Tácticamente, aparte de las luchas de pasillo, ¿no va a echar de menos a Armstrong?

R. Quizás sí, tener a Armstrong en el equipo nos daba más fuerza, controlábamos mejor, pero ahora tendré libertad para hacer mi carrera. Si hay que hacer un puerto a mil lo podré hacer.

P. ¿Ha hablado con Armstrong después del Tour?

R. No he vuelto a hablar con él. Tampoco tengo nada que decirle.

P. ¿No cree que deberían tener una conversación cara a cara para aclararse algunas cosas?

R. Por mi parte no hay ninguna conversación pendiente. Y por la suya creo que tampoco. Cuando le vea, creo que la primera carrera en la que coincidimos es la Volta a Catalunya, en marzo, le saludaré educadamente.

P. ¿Teme que de aquí al Tour tenga que desgastarse en una batalla psicológica con Armstrong?

R. Por mi parte no haré nada para que haya guerra, y no conozco lo que hará Lance.

P. Al tejano parece gustarle tenderle trapos...

R. Pero no entraré a ninguno de los trapos que me tienda, si es que lo hace.

P. Ninguno de los ocho del Astana con que ganó el Tour siguen a su lado. ¿Significa eso algo?

R. Que hemos empezado a hacer el equipo en diciembre y desde la nada y que yo no podía cargar con la responsabilidad de que los ocho dependieran de mí hasta tan tarde. Entiendo que se hayan ido. Es muy distinto a ser equipo nuevo desde agosto. Por ejemplo, ahora nos acaban de llegar las emisoras, los que están corriendo en Australia el Down Under ni tienen, ni tampoco las bicicletas azules, tienen las primeras que nos dio Specialized, que son las de entrenamiento. Yo ni siquiera estaba seguro de que saliera, de seguir en el Astana, mientras Bruyneel y Armstrong ya estaban contratando desde agosto.

P. ¿No pidió a ningún corredor que esperara, entonces?

R. No, no pedí a ningún corredor que me esperara.

P. ¿Físicamente cómo se siente de cara a 2010?

R. Más fuerte incluso que el año pasado. Los datos de los entrenamientos así lo dicen.

P. ¿Ha cambiado en algo su preparación o es que sigue creciendo?

R. Cada vez soy más perfeccionista. Pero la clave es siempre el entrenamiento.

P. ¿Y siempre pensando en lo mismo?

R. Toda mi vida intentaré seguir ganando el Tour.

P. Pero ya ha ganado dos. ¿No es complicado buscar estímulos cuando ya se ha alcanzado el sueño?

R. Cada vez disfruto más como ciclista. La motivación es enorme, y mientras mantenga el nivel físico que me permita aspirar a todo seguiré siendo corredor.

P. A aspirar a todo y en todas las carreras. Usted es de los que quiere ganar todo lo que corre...

R. No me gusta esa teoría de entrenarse con dorsal. Yo cuando voy a una carrera voy siempre a intentar estar delante. Ya veremos si gano o no.

P. Dicen que es usted tan superior a todos los demás ciclistas que podría perder hasta 10 minutos en el pavés del Tour y no importarle, porque en la montaña puede sacar media hora a cualquiera...

R. En el Tour quiero una carrera tranquila, nada de eso. Llegar a la montaña delante y seguir delante. El principal rival será Andy Schleck, que además es muy buen amigo y muy buena persona, es el más fuerte, el que más me complicó la vida el año pasado. Y luego, unos cuantos, y Armstrong, claro.

P. ¿Piensa que si quiere ganar muchos Tours tendrá que calcular e intentar ganar por la mínima, no por goleada?

R. Hay cosas que no se pueden calcular, ni que fuera todo tan fácil...

P. Usted siempre ha dicho que no dejará de ser una persona para ser un personaje. ¿No es cada vez más difícil mantener esa promesa?

R. No se trata de elegir entre ser una marca o una persona, se puede ser las dos cosas, ambos aspectos van ligados en la personalidad. Es verdad que no soy de twitter o facebook, como tantos colegas, porque creo que es una forma de perder intimidad, pero los patrocinadores en cierta forma lo exigen. Así que entraré en ese mundo pero de una forma muy medida. Nunca pondré en mi twitter, por ejemplo, que estoy con mi novia en el cine...

P. Sin embargo, todos los mitos del deporte han sido personajes únicos también.

R. Pero se puede ser un mito y ser una persona tranquila, un hombre de andar por casa. Mira Indurain, todo el mundo lo admira, todo lo que ha ganado, y lleva una vida bien tranquila.

P. ¿Se trata de ser como Indurain, entonces?

R. No, se trata de ser uno mismo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 25 de enero de 2010.

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