ARTE

Thomas Köner convierte el manifiesto futurista en una ópera digital

El espectáculo conmemorativo del centenario del movimiento y que emplea imágenes de 1909 ralentizadas, se presentará en Barcelona y Madrid tras su estreno en París

Han pasado cien años desde que el poeta Filippo Tommaso Marinetti escribiera y publicara en el diario francés Le Figaro, el Manifiesto Futurista, el texto programático del movimiento que marcó el inicio del siglo XX. ¿Qué pasaría si Marinetti pudiera salir de su tumba y mirar atrás?¿Qué pensaría? ¿Cómo se materializarían en su memoria los eventos que vivió, los relatos que escuchó y las imágenes que vió? El artista alemán Thomas Köner (Dortmund, 1965) se pone en la piel del poeta italiano en la ópera digital Futurist Manifesto, que se estrenó en París, en el marco de Les Rencontres Internacional Paris/Berlín/Madrid, con la que recalará en Madrid a mediados de abril, aunque el 27 de febrero se presentará en CaixaForum de Barcelona.

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La ópera, rigurosamente live, pone en escena un piano, una cantante, una sugestiva proyección en blanco y negro y el propio Köner que, cual maestro de ceremonia, unifica todos los elementos y los envuelve en los sonidos electrónicos de su ordenador. "La memoria por un lado filtra y por el otro magnifica los hechos. Yo he querido imaginar cómo Marinetti recordaría lo que pasó en 1909", explica Köner. Por ello la proyección se compone exclusivamente de imágenes grabadas a lo largo de aquel año, ralentizadas y desenfocadas, a través del ordenador y proyectadas en un marco formado por la silueta de un culturista, él también original de la época, haciendo sus características posturas. "En la época de la velocidad ubicua, las imágenes ralentizadas permiten percibir lo que normalmente no se apreciaría. Esto, junto con mi enfoque artístico a la hora de juntar y mezclar los fragmentos de películas antiguas, crea la sensación de un estado entre la memoria y la premonición... Como dijo Marinetti: el tiempo y el espacio murieron ayer", asegura el artista.

Köner mezcla la música ruidista, generada por su ordenador, con los anómalos sonidos que Carl Faia extrae de un piano de cola, pero no tocando las teclas como sería más habitual, sino pellizcando sus entrañas, como si fuera un arpa. La acción se completa con la voz de Iris Garrelfs que canta o declama, según se vea, fragmentos del Manifiesto Futurista. "He otorgado un notable protagonismo al piano, porque era el instrumento principal de la época y he elegido una mujer para dar voz a Marinetti, porque quería que infundiera al texto una melodía seductora y atractiva y que a la vez pareciera un delirio febril", explica el multipremiado artista, ganador -entre otros premios- de Ars Electronica 2004, con la instalación multimedia Banlieue du Vide y del Festival Transmediale 2005, con Suburbs of the void, que se presentó como performance en la Bienal de Venecia de ese mismo año.

Köner recibió también el Premio Arco, que la feria madrileña de arte contemporáneo otorga al mejor artista joven, por Harar (Anicca), un vídeo sobre la movilidad urbana en Afganistán, con escenas captadas a través de webcams y el acompañamiento de inquietantes voces y susurros, que actualmente forma parte de las colecciones de la Consejería de Cultura de la Comunidad de Madrid.

"Futurist Manifesto es una especie de retorno desde un futuro post-utópico y post-futurista y por ello requiere un drástico cambio de perspectiva", concluye el artista.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 14 de enero de 2010.

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