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Manifiesto de apoyo a Díaz Pardo al dejar el IGI

Un grupo de 46 intelectuales, encabezado por Avelino Pousa Antelo y Xosé Luís Méndez Ferrín, firma un manifiesto de apoyo a Isaac Díaz Pardo que se difundió ayer, coincidiendo con la salida del ilustre galleguista de la sede del Instituto Galego de Información (IGI) en Santiago, lugar en el que vivía. Una asamblea elegirá hoy un nuevo consejero delegado del IGI, último cargo que Díaz Pardo ostentaba en el Grupo Sargadelos, que él mismo fundó en 1963 con Luís Seoane. Díaz Pardo se ha mudado a su vivienda familiar en Sada.

Hace dos años, un defecto de forma impidió a la mayoría controlada por los actuales gestores del Grupo Sargadelos destituir al aún consejero delegado del IGI. Para la asamblea de hoy, convocada por orden judicial están citados unos 300 accionistas, a los que Díaz Pardo envió la pasada semana una carta en la que exponía los motivos por los que considera oportuno no acudir a la cita: "Renuncio a seguir luchando, seguro de que las responsabilidades vendrán aunque no me encuentren vivo", escribió. Tampoco acudirán a la junta Valentín Paz Andrade y Víctor Rupén, ambos afines a Díaz Pardo en la directiva del IGI.

Hoy mismo están citados a declarar en un juzgado de Viveiro seis de los principales accionistas y directivos del actual Grupo Sargadelos para responder a una querella presentada en su día por Díaz Pardo dentro del convulso proceso que ha conducido a la expulsión del grupo empresarial de uno de sus fundadores y mantenedores.

"Nos roban"

En la sede del IGI, Díaz Pardo guardaba numerosos e importantes documentos como los archivos del Gobierno gallego en el exilio y el patrimonio artístico de su padre. Precisamente al desmantelamiento para la mudanza de ésos y los demás fondos del IGI se refería un manifiesto de apoyo y solidaridad con el ilustre galleguista redactado por Héitor Picallo y firmado por Avelino Pousa Antelo, Xosé Luís Méndez Ferrín y 43 intelectuales más.

"Que nos roban, que nos hurtan nuestro presente, nuestra estima... que nos roban el regalo de tener cientos de títulos, de ser señores del patrimonio que Díaz Pardo acumuló, esculpió y modeló a lo largo de los años", dice el manifiesto, escrito en gallego y que atribuye la situación, "el más feroz delito social", a "la falta de dignidad y de amor, sí, de amor, a sus progenitores y maestros".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de enero de 2010