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El paro se duplica durante la crisis

La cifra de desempleados registrados crece en casi 800.000 en 2009 y roza los cuatro millones - Diciembre certifica que el deterioro del mercado laboral se frena

De más a menos, a un ritmo menguante pero inexorable, 2009 ha acabado con casi cuatro millones de parados registrados en las listas del Ministerio de Trabajo, tras subir en 794.640 personas en los últimos 12 meses. Las oleadas de nuevos desempleados con que se inició el año han perdido fuerza. Pero no tanta como para evitar que en poco más de dos años -desde que en agosto de 2007 comenzara la crisis financiera internacional que acabó gripando la economía real- la cola del paro en España se haya duplicado, según los datos publicados ayer por el Ministerio de Trabajo.

Salvo un breve paréntesis entre mayo y julio, el número de parados ha crecido machaconamente mes tras mes. Así hasta llegar a sumar 54.657 parados en diciembre y cerrar en año en 3.923.603 parados, un 25,4% más que en el mismo mes del año anterior. No obstante, hay que recordar que el termómetro que refleja con mayor precisión la situación del mercado laboral es la Encuesta de Población Activa que se publica cada trimestre. El pasado septiembre la estadística del INE situaba el número de parados en septiembre en 4.123.300 y la tasa de paro en el 17,9%.

El Ejecutivo espera que la situación mejore en los próximos meses

El desempleo en la construcción crece ante el fin del Plan E y el mal tiempo

Los contratos suben respecto al año anterior, pero caen los indefinidos

Los sindicatos piden estímulos al empleo, y la CEOE una reforma laboral

También la Seguridad Social ha sufrido el golpe de la crisis. Desde el verano de 2007, el número de afiliados ha menguado en casi un millón y medio hasta 17.851.173 cotizantes empleados. Ningún otro país ha sufrido un deterioro tan intenso de su mercado laboral. El dato de diciembre contrastaba ayer mismo con la reducción del paro en Alemania en ese mismo mes.

"2009 ha sido un año muy difícil en términos de empleo", resumió ayer la secretaria general de Empleo, Maravillas Rojo al valorar los números de diciembre. Por su parte, el secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, hizo hincapié en el menor deterioro de los datos de afiliación en los últimos meses y expresó su confianza en que la situación mejore con el paso de los meses.

De la misma opinión es Javier Andrés, catedrático de Análisis Económico de la Universidad de Valencia: "Estamos tocando el suelo de la destrucción de empleo, pero eso es parco consuelo". Andrés cree que el problema al que ahora se enfrenta España es la de un alto paro durante año, algo que el mismo Gobierno admite en sus previsiones.

Del dramatismo de las cifras de hace un año hablan los 139.694 parados más de diciembre de 2008. El deterioro incluso fue a más en los primeros meses del pasado año. Pero conforme fue transcurriendo 2009 los datos han sido menos escalofriantes. Así en diciembre se contabilizaron 54.657 parados más que en noviembre y 43.830 afiliados a la Seguridad Social menos, unas cifras que se reducen hasta poco más de 35.000 para el primer caso y unos 15.400 para el segundo si se descuentan los efectos del calendario.

En la paulatina ralentización de la caída del empleo el año pasado influyeron, por un lado, el insostenible ritmo que mantuvo en el último trimestre de 2008 y el primero de 2009, cuando se trituraron casi 1,3 millones de empleos. Andrés resume este argumento de forma sencilla: "Las cosas tienen que dejar de caer alguna vez. Ya se han destruido muchos puestos de trabajo".

Pero también las medidas fiscales que puso en marcha el Ejecutivo, sobre todo el fondo de inversión local. Esta iniciativa ha logrado frenar el desplome de la construcción. Pero sus efectos se han ido diluyendo con el paso del tiempo. Y así el papel del ladrillo en el crecimiento del paro de diciembre ha sido determinante. Este sector sumó 54.936 parados más. Sus números superaron ampliamente a los de la industria y los servicios y fueron compensados en parte por la caída de la agricultura y quienes no tenían un trabajo antes de inscribirse en la oficinas del paro.

Diciembre es tradicionalmente un mal mes para la construcción. El invierno no es una estación que estimule este sector. A este factor, en 2009 hay que sumar el final de las obras del fondo de inversión local que tocan a su fin. Además, según explicó ayer la secretaria general de Empleo, Maravillas Rojo, este año el mal tiempo ha forzado el final de muchos contratos ligados a este sector.

La evolución de la construcción conllevó un contundente aumento del paro entre los hombres (72.135). Este sector emplea casi en exclusiva a mano de obra masculina, por lo que su desplome -una característica clave en la crisis- lleva consigo el hundimiento del empleo entre los hombres.

Entre los datos de diciembre, destaca el repunte de los contratos firmados respecto al mismo mes del año anterior. Un dato que se debe sólo al aumento de los contratos temporales, que crecieron un 3,67%, circunstancia aprovechada por Agett, la patronal de las empresas de trabajo temporar para subrayar que es por ahí por donde se "reactiva el mercado laboral".

Pero este dato positivo tiene su lunar. Los compromisos indefinidos cayeron un 16,72%. Para Andrés, esto es una prueba de que la crisis comienza a afectar al núcleo del empleo, al fijo.

Conocidas las cifras, UGT manifestó su pesimismo sobre el futuro: "No parecen vislumbrarse signos de recuperación en términos de empleo". Y reclamó el mantenimiento de políticas que estimulen el empleo. CC OO, por su parte, pidió que "mientras la reactivación económica no genere empleo habrá que reforzar la protección al desempleo". En la orilla empresarial, la patronal CEOE volvió a insistir en la necesidad de hacer reformas profundas del mercado de trabajo.

Algo parecido reclamó el portavoz económico del PP, Cristóbal Montoro: "Si se hubiesen hecho los deberes [en referencia a las reformas] no pagaríamos el coste social del paro". Para Montoro, 2009 ha sido un año "terrible" para el mercado laboral tanto por el incremento del desempleo como por la pérdida del número de afiliados a la Seguridad Social.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de enero de 2010