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Entrevista:CARLOS OLAZABAL | Director ejecutivo de la Fundación Popular de Estudios Vascos

"Vamos a dar una visión diferente de la historia y la cultura vascas"

Carlos Olazábal (Bilbao, 1956) es uno de los junteros de Vizcaya más veteranos -lleva 16 años como portavoz del PP- y se ha embarcado en otra tarea: dirigir la nueva fundación de su partido en Euskadi. La denominada Fundación Popular de Estudios Vascos empezó a gestarse en 2008 de manera interna, y hoy se presenta públicamente con unas jornadas en la que intervendrán Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola, Josu Jon Imaz, de Petronor, y Mario Fernández, máximo responsable de la BBK.

Pregunta. ¿Es esta fundación la versión vasca de la FAES?

Respuesta. Es una cosa complementaria. La FAES tiene una estructura global y no tiene cubierta la especificidad vasca. No es una filial. Son entidades independientes, cada una con su estructura y organización. La nuestra se centrará en la acción editorial, jornadas de ese estilo y seminarios.

"La fundación es un paso más en la apertura del PP a la sociedad"

P. ¿Trata el PP de emular con ella a las fundaciones que tienen casi todos los partidos?

R. No. El planteamiento es cubrir un campo que no se ha trabajado, como la actividad cultural y social que no se ha podido hacer por las circunstancias que todos conocemos. En la fundación, estamos trabajando para publicar en 2010 seis o siete libro. Se trata de aportar nuestra opinión desde el centro-derecha y trasladar nuestro trabajo institucional a un campo más amplio que el de los medios de comunicación.

P. ¿De verdad que no buscan competir con la Fundación Sabino Arana, vinculada al PNV, o la de Ramon Rubial del PSE?

R. No, lo que pasa es que si vamos a dar una visión diferente de la historia y la cultura vasca, porque el País Vasco y Euskal Herria seguirá existiendo después del PNV. La sociedad vasca es muy diversa y plural. La historia y la cultura del País Vasco es diferente de como lo cuenta el nacionalismo. Hay muy poca gente que sepa la verdadera historia de Vizcaya, como que, por ejemplo, la Casa de Juntas era una iglesia y que su patrono era el corregidor del rey. Se llamaba Gonzalo Moro y su tumba se supone que está en el salón de plenos, en un rectángulo situado entre el lugar donde actualmente se ubica el diputado de Medio Ambiente y el de Acción Social.

P. ¿Por eso Carlos Olazabal se ha metido a historiador?

R. Dios me libre. [Con el libro Pactos y traiciones. Los archivos secretos de la guerra en Euzkadi, publicado la pasada semana por la fundación] he hecho un trabajo de campo y de archivos. Los historiadores tienen mucha más formación.

P. Hace más de un año, cuando estaba María San Gil, hubiera sido impensable que el PP reuniera a Imaz y Mario Fernández.

R. Nuestro planteamiento nunca ha sido sectario. Quizás antes hubiera sido más difícil invitarles por las circunstancias del país, pero supongo que tampoco habría habido problemas si se hubiera planteado.

P. ¿Plantean esta fundación como un paso más en la apertura del PP a la sociedad?

R. Sí. Y vamos a seguir por este camino de oír y escuchar otras sensibilidades. A estas personas se les ha invitado por ser empresarios. Que luego tengan una visión política es algo absolutamente respetable.

P. El voto en contra del PP al blindaje del Concierto ha dejado a los populares vascos en mal lugar.

R. Creo que sí. La defensa del Concierto Económico es el eje central de la política del PP en el País Vasco. Hemos sufrido a los nacionalistas con su mal uso del Concierto, creando agravios con los vecinos. Y cuando se ha conseguido el apoyo en Europa, es mal momento que siga una guerra por parte de las provincias colindantes, aunque sea porque cogemos los cascos rotos que dejó el PNV. Pero, sí nos consideramos agraviados por el partido, porque es un trabajo de muchos años y esa postura es innecesaria.

P. ¿Qué le parece la última encuesta del Euskobarómetro, que refleja una mala imagen del Gobierno?

R. Los nacionalistas quieren poner a la sociedad tan tensa que no sale una imagen moderada. Antes el bicho malo era el PP y ahora también es el PSE. Al considerarle a Patxi López como su adversario fundamental, el 4 que le daban entonces se convierte ahora en un cero. Los efectos del Gobierno López no se miden a seis meses. Habrá que ver si esta situación persiste en dos años. Yo no percibo eso en la calle.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 21 de diciembre de 2009