Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

2.000 empleados sin oficinas

Una explosión de gas destruye parte de un edificio en Arganzuela

Eran las cinco y media de la madrugada. En medio del silencio de la noche, una enorme explosión despertó a más de un vecino de la zona. La cuarta planta de un edificio de oficinas situado en la calle de Ramiro de Prado (Arganzuela) saltaba literalmente por los aires y provocaba daños estructurales graves al inmueble. Unos 2.000 empleados adelantaban accidentalmente sus vacaciones como consecuencia de la explosión, registrada en la caldera del edificio.

En el inmueble sólo había a esas horas dos vigilantes de seguridad, que se hallaban en la planta baja. Resultaron ilesos, mientras cascotes de gran tamaño caían a la calle y a las aledañas, en especial en la perpendicular Vara del Rey. En ese edificio están las oficinas de Alcatel Lucent en Madrid, en las que trabajan unas 800 personas. En la parte que da a la calle de Bustamante, se hallan dependencias de las concejalías de Medio Ambiente y Hacienda. Ambas, al igual que una base del Samur, quedaron cerradas hasta que se resuelva por parte de los técnicos municipales qué obras son necesarias. "La última planta, la quinta, ha caído sobre la cuarta y ha causado grandes desperfectos a los pisos inferiores. En el segundo, por ejemplo, hay vigas retorcidas. También se ha caído el falso techo y las escayolas de todo el edificio", explicó un portavoz de Emergencias Madrid.

Toda la manzana se quedó sin suministros de agua, luz y gas. Los primeros en llegar fueron los cocineros, que tenían previsto preparar la comida. Los bomberos no les dejaron entrar. Algunos empleados de Alcatel pedían que les dieran sus ordenadores portátiles para poder trabajar desde casa. Tampoco lo consiguieron. "Me han avisado que no viniera, pero como estaba cerca, he querido ver cómo había quedado esto", explicó un empleado de informática de Alcatel, Alberto de la Fuente. La biblioteca y el archivo regional, situados junto al edificio siniestrado, cerraron por falta de calefacción al estar cortado el gas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 17 de diciembre de 2009