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Airbus pide a los socios europeos un esfuerzo financiero para el A-400M

El nuevo avión militar despega en pruebas con casi dos años de retraso sobre lo previsto y más de 5.000 millones de sobrecoste

El A-400M realizó ayer con éxito su primer vuelo oficial, cumpliendo tras 22 meses de retraso con los objetivos del consorcio europeo EADS y de los siete países que lo integran. El vuelo del primer prototipo del A-400M, el MSN1, despegó a las 10.15 del aeropuerto sevillano de San Pablo y aterrizó después de tres horas y 47 minutos de vuelo. El avión despegó con un peso de 127 toneladas, 15 de ellas de maquinaria para los ensayos. La aeronave fue tripulada a una altitud máxima de 20.000 pies por dos pilotos, el británico Edward Strognman y el español Ignacio Lombo, a los que acompañaban cuatro ingenieros franceses, que realizaron multitud de pruebas. El vuelo transcurrió por el noroeste de Sevilla y las provincias de Cáceres y Badajoz. Más de 3.000 personas asistieron al despegue y aterrizaje del avión.

El Rey anima a los Estados a que garanticen el éxito del proyecto

El piloto Ignacio Lombo dice que el avión es "muy fácil y preciso" de pilotar

El éxito de la industria aeronáutica europea con el primer vuelo del A-400M se unió al aviso de los principales directivos de Airbus, de que la situación financiera del proyecto es crítica y se necesita más dinero para concluir el programa. En este sentido, el consejero delegado de Airbus, Tom Enders, reconoció ayer que la actual situación financiera del programa A-400M "no funciona" y reclamó un "esfuerzo adicional" a los países-clientes. "Espero tener pronto la certeza de que somos capaces de continuar con el programa A-400M. Lo esperamos todos en Airbus, nuestros socios, y suministradores en todo el mundo, que han contribuido de forma tan directa al éxito de hoy", afirmó Enders.

De igual manera, el director general de Airbus, Fabrice Berger, aseguró ayer en una entrevista al diario La Tribune que los Estados que participan en el programa tendrán que asumir un incremento "significativo" en el precio, que situó por encima del 3%.

El programa del A-400M nació en 2003 con el compromiso de los siete países que integraban el consorcio de adquirir 180 aeronaves con un presupuesto total de 20.000 millones de euros. En su desarrollo participan España, Francia, Alemania, Reino Unido, Turquía, Bélgica y Luxemburgo, y ya cuenta con pedidos de 184 unidades, realizados por España (27), Francia (50), Alemania (60), Reino Unido (25), Turquía (10), Bélgica (7), Malasia (4) y Luxemburgo (1).

El primer vuelo estaba previsto para principios de 2008. Las cifras reales, tras el retraso acumulado por diversos motivos tanto políticos como técnicos, han elevado la cuantía en cifras no confirmadas que podrían estar entre los 5.000 y 8.000 millones de euros. El A-400M empezó a ser ensamblado en la planta de EADS en Sevilla (parte de Airbus Military) en octubre de 2006 y terminó su primera unidad con un acto de presentación pública el 26 de junio de 2008.

Tanto en aquella ocasión como ayer, el acto estuvo presidido por el rey Juan Carlos, que acudió a Sevilla acompañado en esta ocasión por la ministra de Defensa, Carme Chacón, y por el titular de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián. Tras saludar y fotografiarse con la tripulación del A-400M, don Juan Carlos expresó su apoyo "a todas las naciones involucradas en el programa", en un discurso pronunciado en inglés y castellano. "Animo a todos los Gobiernos y a la industria para alcanzar lo antes posible un acuerdo final para llevar este programa a un éxito completo", agregó el monarca.

Tras el vuelo de ayer, el A-400M deberá cumplimentar un total de 3.700 horas de vuelo de pruebas durante los tres próximos años, antes de que la primera unidad se entregue a finales de 2012 a la fuerza aérea francesa. El piloto Ignacio Lombo, tras bajar de la aeronave y saludar al Rey y a los directivos de Airbus, dijo que había disfrutado del vuelo "desde el primer minuto", y aseguró que el A-400M es "muy fácil y preciso" de pilotar.

El A-400M es el tercer avión militar de transporte más grande del mundo tras el Antonov AN-225, ruso y el Lockheed C5 Galaxy, estadounidense, aunque es más versátil y capaz de aterrizar en cualquier tipo de superficie y en pistas cortas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de diciembre de 2009