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Series

'El internado' da el salto a Asia

El éxito del terror español impulsa la serie en países como Vietnam o Japón

Negura ko Kishukugakko. O lo que es lo mismo: El internado, en japonés. Esta semana, la serie que produce Globomedia y emite Antena 3 se ha proyectado en el Hispanic Beat Film Festival de Tokio a la búsqueda de comprador. El internado ya se ve en una treintena de países de Europa y Latinoamérica, y el formato se ha vendido en Francia o Rusia, donde pronto se emitirán versiones locales. El duro mercado asiático es ahora el objetivo.

Su presentación en Tokio, a la que acudieron los actores Marta Torné y Yon González, ha sido el primer paso de la productora Imagina (que gestiona las ventas de la serie) para hacerse un hueco en la televisión japonesa, un mercado donde, a excepción de culebrones surcoreanos y series estadounidenses, lo que manda es la producción nacional. El internado tiene una baza: su éxito en Vietnam. Allí, el canal VTC9 ha emitido las tres primeras temporadas y en enero dará la cuarta. "La clave para lograr una difusión más potente en todo el continente pasa por tres países clave, que son -al margen de China, donde la censura es muy dura- Taiwan, Corea del Sur y Japón", explica Iván Agenjo, responsable de ventas de Imagina en Asia. "Hemos elegido Japón de entrada porque películas como El orfanato o Rec han tenido éxito y refuerzan la marca del 'terror-misterio español'. También creemos que puede gustar al público adolescente nipón por la influencia de Harry Potter y por la estética del uniforme escolar, que aquí les vuelve locos", añade.

Los japoneses que asistieron al pase quedaron muy intrigados con el argumento, aunque a algunos les resultó difícil seguir el hilo. "Me cuesta acordarme de los nombres y también confundo físicamente a varios personajes", explica Yuko Miyai, de 32 años, en consonancia con el tópico de que a los asiáticos todos los occidentales les parecen iguales y viceversa. Las secuencias con besos sacaron los colores a los asistentes. "Aquí en televisión nadie se besa. Si acaso, se abrazan. No es una cuestión moral; es vergüenza", dice Yuko. Quizá pronto los personajes de Iván, Marcos y Carolina pasen a llamarse Takeshi, Satoru o Akiko. Pero seguramente no se besarán entre ellos. Si acaso, se darán algún que otro abrazo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de diciembre de 2009