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Sanidad pone trabas a los médicos que quieran trabajar con más de 65 años

Los facultativos deberán obtener un permiso anual y podrán ser trasladados

Madrid necesitará en los próximos años entre 5.000 y 6.600 médicos en la sanidad pública. Lo advirtió el consejero del ramo, Juan José Güemes, el año pasado, cuando presentó un informe de necesidades de especialistas en la región que destacaba, entre otros elementos, la escasez de facultativos. Unas necesidades que, dijo, dependen de lo que aumente la actividad asistencial (según él, un 20% en una década) y de la edad de jubilación de los médicos (65 años en la sanidad pública, en la privada no hay edad). Su predicción era: si se van a los 65 años, faltarán 6.600. Si se retiran a los 70, se necesitarán 5.000. Y todo parece indicar que el déficit va a estar más cerca de la primera cifra. Sanidad acaba de modificar, para endurecerlas, las condiciones que permiten a los facultativos seguir trabajando hasta los 70 años.

El sindicato Femyts dice que la medida desincentiva la permanencia

Con la resolución, Madrid aplica la ley estatal que funciona en otras regiones

El sindicato médico, Femyts, habla de "jubilación forzosa" y de "ERE encubierto". Sus afiliados están indignados. "Suprimir casi 1.000 médicos en un año es una aberración cuyos efectos no se han evaluado, ya que esa cifra representa el 15% de la plantilla de facultativos", afirma Carlos Amaya, vicecoordinador general de Femyts y vicepresidente primero de la Federación Europea de Médicos Asalariados (FEMS).

Actualmente trabajan en la sanidad pública de la región unos 15.000 médicos. De ellos, 360 cumplen los 65 años en 2010. Otros 629 ejercen con edades entre los 66 y los 70 años, según datos del sindicato (la Consejería de Sanidad se negó a facilitarlos). En total, 989 facultativos estarían afectados por la resolución de la Dirección General de Recursos Humanos. Hasta ahora, los médicos podían seguir trabajando hasta los 70 años sin problemas, porque en general se les concedía la prórroga. Pero las condiciones cambian. La resolución, del 24 de noviembre, introduce requisitos mucho más duros. Si hasta ahora la prórroga se concedía por cinco años, a partir del 31 de diciembre habrá que presentar la solicitud -y pasar las pruebas- año a año. Y podrán perder su plaza y ser trasladados a otros puestos.

Lo primero que debe solicitar el médico es un informe sobre sus condiciones psicofísicas. La acreditación de que puede seguir trabajando la dará una Unidad de Evaluación (todavía inexistente), que analizará "todas las circunstancias que puedan afectar al normal desempeño de su puesto de trabajo": alteraciones físicas, neurológicas o psíquicas.

Una vez superada esa evaluación, aún harán falta dos informes más. El primero lo debe firmar el director gerente del centro en el que trabaja el médico y enviarlo al director general de Recursos Humanos. La propuesta debe incluir "causas organizativas y funcionales" que "desaconsejen la prolongación" y la "evaluación objetiva del desempeño personal del solicitante". En este último apartado se debe valorar la actividad asistencial y el rendimiento de los últimos cinco años (altas, consultas, intervenciones quirúrgicas...), formación continuada, horas de clase impartidas en el último bienio, actividad investigadora, etcétera.

Un segundo informe del Consejo de Administración del Servicio Madrileño de Salud determinará si el médico puede continuar. Y finalmente, el director general de Recursos Humanos concederá o denegará la propuesta. Una de las condiciones que más ha soliviantado al sindicato Femyts es que los médicos no conservarán su puesto. Sanidad podrá enviar a los mayores de 65 años a cubrir cualquier plaza desocupada. Femyts afirma que es otra manera más de desincentivar su permanencia. Los médicos con edad superior a la de retiro que estén en activo deberán pedir prórroga antes del 31 de diciembre. Si no lo hacen, Sanidad les declarará jubilados.

Con esta resolución, Madrid traslada la ley estatal del Estatuto Marco que aprobó el PP en 2003, que establece de forma general la jubilación forzosa a los 65 años, pero admite excepciones que debe regular cada comunidad autónoma. Se suma así a otras comunidades autónomas que la han aplicado a rajatabla, como Cataluña, Andalucía, Canarias, Cantabria y Asturias. Cataluña fue la primera en hacerlo. La Generalitat jubiló en bloque a 332 facultativos en 2004. Decenas de ellos presentaron recursos. Andalucía adaptó el estatuto marco meses más tarde. Prescindió de unos 400 profesionales.

"Eliminar a los médicos a los 65 años es un despilfarro que no se puede permitir este país", afirma Manuel Sánchez, vocal nacional de Hospitales de la Organización Médica Colegial (OMC), entidad que agrupa a todos los colegios de España. "Un médico no está cavando en una mina o arando un campo. A esa edad es cuando está mejor de cabeza y más experiencia tiene", añade.

El estudio del Ministerio de Sanidad Oferta y necesidad de médicos especialistas en España (2008-2025) alerta de que, como consecuencia de las jubilaciones, se agravará la necesidad de especialistas a partir de 2015 y más aún a partir de 2025, cuando el déficit podría llegar al 14% (faltarían 22.000 profesionales en toda España, prevé el informe). En más de la mitad de las especialidades el 40% (como mínimo) de sus médicos tiene más de 50 años.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de diciembre de 2009