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España apuesta por la Política Agraria Común más allá de 2013

Propone un fondo de reserva para hacer frente a las crisis

Mantener y reforzar la Política Agrícola Común (PAC) más allá de 2013 es uno de los objetivos prioritarios de la presidencia española en la Unión Europea durante el primer semestre de 2010, según el documento que se entregará esta semana a las comunidades autónomas. El texto ha sido elaborado por la Administración agraria tras debatirlo con los gobiernos regionales y el sector. Agricultura quiere lograr la adhesión de una mayoría de países en el marco de la Unión Europea, el llamado G-22, frente a las posiciones en contra de una minoría encabezada por Suecia y el Reino Unido. España recibe cada año de la PAC, actividad agraria y desarrollo rural, unos 7.400 millones.

La propuesta española defiende que la agricultura y la industria agroalimentaria son actividades estratégicas para el empleo, el medio rural, el medio ambiente, la lucha contra el cambio climático y para ofrecer a la sociedad seguridad alimentaria. La actividad agraria debe estar enfocada a competir en los mercados.

La iniciativa española rechaza la renacionalización de las ayudas

Con esta filosofía, propone un presupuesto suficiente para cumplir los objetivos de la PAC y rechaza otra distribución de fondos de la UE para 2013, en beneficio de políticas como la innovación o el empleo. Apoya mantener las ayudas directas para compensar los ingresos de las explotaciones y rechaza una renacionalización de las ayudas, ya que podría romper el equilibrio y la competencia en los mercados comunitarios. Sólo asume la posibilidad de ayudas estatales en porcentajes reducidos fijados por Bruselas.

Frente al sistema actual de ayudas por derechos históricos, que dejan el mayor volumen de recursos en media docena de países, los nuevos socios plantean una tasa plana igual para todos. España pide un sistema mixto con una ayuda común por superficie, para todos igual, y tres primas variables. Para hacer frente a graves crisis coyunturales en un sector, como sucedió con la leche, propone un fondo de ayudas.

También propugna mejorar los mecanismos para la regulación de los mercados como las compras en intervención, almacenamientos, las ayudas para exportar, el apoyo a productores o la reciprocidad en los intercambios comerciales con otros países.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de diciembre de 2009