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"Nos invitaron, no nos colamos"

Michaele y Tariq Salahi hablan de su cena con Obama

Insisten en que no se colaron, pero no presentan las pruebas que demuestren lo contrario, a pesar de que dicen que lo harán en poco tiempo. El matrimonio que atrajo la atención internacional al burlar todos los controles de seguridad de la Casa Blanca y llegar hasta el presidente, Barack Obama, en su primera cena de Estado, celebrada la semana pasada, intentó ayer explicar su conducta -sin mucho éxito- y expresar sus sentimientos -escenificando el papel de víctimas incomprendidas-.

"Nos invitaron, no nos colamos. No existe nadie con tanta audacia o tan mal educado como para hacer eso. La Casa Blanca es la casa y nadie haría algo así, pero, en cualquier caso, nosotros no lo hicimos". Ésas fueron las cándidas palabras de Michaele Salahi, quien junto a su marido, Tariq, compareció ayer por la mañana en el programa de la NBC Today, en una entrevista que había sido grabada pocas horas antes.

"Estamos hundidos", manifestó Tariq Salahi, en los breves momentos en que su esposa le dejó hablar o no le interrumpió mientras lo hacía. "Nuestras vidas han sido destruidas", prosiguió, sin casi poder finalizar la frase antes de que su mujer dijera: "Todo aquello por lo que hemos trabajado, en mi caso, 44 años, destrozado".

Los Salahi lloraron ayer a nivel nacional su suerte. Por su aparición en la NBC no cobraron ni un centavo, ya que la cadena no paga a sus entrevistados. Pero intentaron cobrar por hablar en el programa de Larry King, aunque en el último momento su aparición fue cancelada.

Con un atuendo mucho menos festivo que el que lucieron en la cena en honor del primer ministro indio, Manmohan Singh, Michaele y Tariq Salahi portaban serios trajes de chaqueta con los que pretendieron conjurar su imagen frívola de amantes de las fiestas de Washington y cazadores de fotos con famosos.

Preguntados por el presentador Matt Lauer por esas pruebas que dicen tener y que les exonerarían de la acusación de haberse colado, la pareja de Virginia fue confusa y dubitativa en su respuesta. El tiempo nos dará la razón, vinieron a decir.

Los Salahi dicen que tienen una serie de correos electrónicos con Michele Jones, asistente del secretario de Defensa, Robert Gates, y enlace entre el Pentágono y la Casa Blanca, en los que se les invita al acto. Jones ya ha declarado que jamás dijo al matrimonio que tuviera entradas. El hecho es que los Salahi asistieron y, según ha informado Robert Gibbs, el portavoz de la Casa Blanca, Obama no está nada contento. "En una escala de 1 a 10, el presidente está enfadado un 7 o un 8".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de diciembre de 2009