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La CEV reclama ayudas directas a la empresa y no planes sectoriales

González invita a todos los agentes a una reflexión sobre el futuro económico

José Vicente González, presidente de la Confederación Empresarial Valenciana (CEV), ejerció ayer en toda su extensión su condición de agente social. El presidente de la patronal provincial de Valencia presentó "un documento CEV" elaborado a lo largo de los últimos "cuatro o cinco meses" con aportaciones de todas las patronales sectoriales y de expertos universitarios. Objetivo: competitividad. El documento aprobado el jueves por la junta directiva de la CEV, constituye una invitación a la reflexión que ha sido remitido a todas las organizaciones patronales, sindicatos, al Consell, al Gobierno de España, a las universidades y a todas las entidades con cierta capacidad de influencia. La CEV expone un diagnóstico de la realidad económica valenciana y plantea algunas estrategias para salir de la actual situación. González avanzó algunas ideas. Los planes de impulso sectorial, por ejemplo, deberían sustituirse por "ayudas directas a las empresas con criterios globales". Y esas ayudas deberían estimular la cooperación empresarial, impulsar las redes comerciales compartidas, por ejemplo, o fomentar la innovación "no tanto en productos o procesos de producción sino en técnicas de mercado y organización empresarial".

González: "El documento no va contra nadie, sino a favor de todos"

La iniciativa de la CEV levanta algún resquemor en Coepa y Cierval

El I+D constituye un objetivo lejano para un tejido empresarial constituido en un 98,4% por empresas que contratan a menos de 50 trabajadores, pero "la innovación la pueden hacer todos".

"El documento apela básicamente a las empresas", sentenció González, "algo habremos hecho mal para estar como estamos. Pero también al Consell, al Gobierno..."

González subrayó que la CEV "no pretende arrogarse una representatividad que no tiene", sólo aspira a estimular un debate abierto. "El documento no va contra nadie, sino a favor de todos, que nadie se deje llevar por ninguna mezquindad".

Fuentes patronales, sin embargo, apuntaron que la iniciativa de la CEV ya ha levantado algún resquemor en la patronal alicantina Coepa, incluso en el seno de la Cierval, la organización autonómica.

González aclaró que el texto no constituye ningún plan. "Un plan exige definir qué hay que hacer, cómo, cuándo, quién debe hacerlo y, sobre todo, cuánto me va a costar". Sólo aspira a convertirse en instrumento para estimular un acuerdo, siquiera de mínimos, "porque con acuerdo las cosas se hacen en menos tiempo, con menos coste y más fácil".

El trabajo apenas ofrece reflexiones generales sobre cuestiones como la reforma laboral, por ejemplo. "Ya no podemos garantizar un empleo de por vida", comentó González, "pero sí la empleabilidad, que usted podrá trabajar. La formación permanente es cara, pero funciona".

Tampoco invade cuestiones de ámbito financiero, pero González comentó que ni Bancaja ni la Caja Mediterráneo (CAM) "necesitan fusionarse con nadie. Pero esas cosas pueden cambiar y, a lo mejor, una fusión se hace inevitable. No creo que tenga mucho sentido fusionarse con una caja pequeñita que podría aportar un 5% más de negocio".

El presidente de la patronal asumió que una eventual fusión de Bancaja y CAM tendría costes elevados, pero la caja resultante "sería mucho más potente y eficiente porque ambas se habrían quitado la grasa de encima".

"Tenemos buenas bases"

José Vicente González, presidente de la Confederación Empresarial Valenciana, ofreció algunas pinceladas muy ilustrativas de las posibilidades de futuro de la economía valenciana. "Tenemos buenas bases", aseguró, "a pesar de la situación, hay muy buenas empresas que lo hacen muy bien".

Hay problemas, desde luego, como la escasa productividad. "El valor añadido de un empleado del sector textil valenciano es de 29.000 euros. En Francia, de 43.000. En Alemania, de 47.000. Pero el de un empleado de Zara también es de 43.000. Zara hace el mismo producto de toda la vida, pero gana en organización y logística. Puede reponer dos veces por semana y sabe que una tienda vende camisetas color pistacho y otra, de color rosa".

Hay posibilidades de mejora en organización, cooperación para explorar mercados exteriores y aprovechamiento de las nuevas tecnologías.

Y fortalezas. "Nunca volveremos a construir 800.000 viviendas al año, pero sí más que en Alemania, no conozco a ningún valenciano que se jubile en Finlandia, pero sí al revés. Hay muchas inmobiliarias muy bien organizadas".

"Tenemos turismo de sol y playa, y algunos lugares son tremendos, pero Niza, Mónaco o Marbella también ofrecen turismo de sol y playa. Tenemos que avanzar en la segmentación de la oferta. Casi todos nuestros pueblos acumulan mucho pasado cultural. Tenemos buen vino. Estamos a tiempo de organizar el territorio sin depredarlo".

Y algún déficit. "Invertimos mucho en la universidad pero los jóvenes que luego hacen un master en Madrid o Barcelona o Estados Unidos ya no vuelven. El saldo de talento es negativo porque no les podemos pagar".

Factores clave de un cambio de modelo

- Flexibilidad: "Lo que hace viable y robusto a un modelo productivo es su flexibilidad y capacidad de adaptarse rápidamente a las nuevas condiciones en los mercados".

- Nueva organización: "Las ventajas competitivas para las empresas de los llamados sectores tradicionales se relacionan con las innovaciones en la organización y mercadotecnia".

- Sostenibilidad: "El objetivo debe ser la mejora de la calidad de vida percibida por las personas. Ello exige la implicación directa del usuario final en el diseño del producto".

- Responsabilidad: "Los legítimos intereses económicos de las empresas deben corresponderse con los intereses sociales u medioambientales del sistema en su conjunto".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 28 de noviembre de 2009

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