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El trabajo sobre las víctimas facilitó el consenso en la declaración de Brouard

La Cámara recordó al político de Herri Batasuna asesinado hace 25 años

El Parlamento ofreció ayer su recuerdo a Santiago Brouard, electo de Batasuna asesinado por los GAL hace 25 años. Los grupos parlamentarios destacaron sobre cualquier otra cosa la unanimidad alcanzada, impensable hace muy poco tiempo y facilitada, en palabras del portavoz del PP, Leopoldo Barreda, por "la composición por primera vez de un Parlamento plenamente democrático, en el que todos representamos a ciudadanos y no a otras cosas", en referencia a la ausencia de la izquierda abertzale que no rechaza el terrorismo.

Todos admitieron que el nuevo clima general de confianza y de acuerdo en principios éticos y de defensa del derecho a la vida fraguado entre los grupos en la Ponencia de Víctimas del Terrorismo así como el trabajo de la Dirección de Víctimas que lidera Maixabel Lasa han introducido los cambios precisos para que la declaración de ayer fuera posible. "Atentar contra quien legítimamente ostenta la representación del voto popular, como era el caso de Santiago Brouard, adquiere, si cabe, mayor gravedad porque supone atentar directamente contra la voluntad ciudadana y contra la pluralidad", reza el texto. El mensaje hoy no tiene ya otro destinatario que ETA , que mantiene amenazados y obligados a llevar protección, entre otros, a la totalidad de los electos vascos no nacionalistas.

Ares resalta la desaparición de todas las bandas terroristas, salvo ETA

Veinticinco años después del asesinato, la Cámara revalidó su recuerdo y solidaridad a los allegados de un parlamentario que nunca ocupó su escaño, porque Herri Batasuna despreciaba entonces acudir al Parlamento. Sus herederos, que nunca condenaron los asesinatos por ETA de otros dos parlamentarios -Gregorio Ordóñez (PP), en 1999, y Fernando Buesa (PSE-EE), en 2000-, tienen ahora como máxima aspiración poder volver a ella. Y la declaración la leyó, en castellano y en euskera, como presidenta de la Cámara, una representante del PP, Arantza Quiroga, que tenia 11 años cuando Brouard cayó asesinado y que vive escoltada bajo la amenaza terrorista desde que entró en política, con 21. El PP no existía entonces y su predecesor, Alianza Popular, contaba sólo dos escaños. "Al PP no le ha costado ningún esfuerzo condenar un asesinato terrorista; los que tienen dificultades son otros", indicó Barreda, miembro de AP en 1984.

El consejero de Interior, Rodolfo Ares, consideró "oportuno y bueno que la Cámara recuerde a un parlamentario que fue víctima del terrorismo, da igual de qué organización". "Otra cosa es que recordemos también que todas las bandas que mataban en aquella época han desaparecido, menos una, ETA", añadió.

Tanto Barreda como el portavoz socialista, José Antonio Pastor, y el del PNV, Joseba Egibar, afirmaron que recibieron sin ninguna reserva la propuesta de Aralar, cuidadamente centrada en términos éticos, de derechos humanos y solidaridad, y que precisó pocos retoques, dijeron. Su portavoz, Aintzane Ezenarro, aseguró que en ningún momento pensó que no fuera a salir adelante. A su juicio, el trabajo conjunto "de años" en torno a las víctimas, el esfuerzo de aproximación de Aralar desde sus orígenes al "sufrimiento más lejano", así como los contactos y viajes para escuchar en directo a víctimas de ETA, han fraguado un clima de confianza. "Hemos hablado mucho de estos temas, y no en balde", resaltó. El portavoz del PNV, Joseba Egibar, consideró positivo "rescatar lo dicho hace 25 años: que fue un acto criminal y contra la pluralidad". "La perspectiva de 25 años deja claro que aquellos grupos también querían violentar la voluntad ciudadana", dijo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 21 de noviembre de 2009