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Laporta apoya por patriotismo a Prenafeta y Alavedra

El barcelonista saltaría a la política para ser "líder", no "mártir"

Una soflama patriótica arrancó aplausos cálidos y militantes en apoyo de los dos imputados por corrupción Lluís Prenafeta y Macià Alavedra. Fue el presidente del Barça, Joan Laporta, quien la lanzó ayer, y los miembros de la Fundación Catalunya Oberta (FCO), de la que Prenafeta es vicepresidente y Alavedra patrono, quienes le aplaudieron. Los dos miembros de gobiernos de Jordi Pujol están encarcelados de forma preventiva por orden del juez Baltasar Garzón. "Una decisión desproporcionada y humillante, para ellos y para Cataluña", opinó Laporta.

Le flanqueaban, en un almuerzo, Marc Prenafeta, hijo del detenido, y Joaquim Tosas, que preside la fundación y también ocupó una larga lista de cargos en gobiernos de Pujol, además de la presidencia de Adigsa entre 1985 y 1990. Fue él quien arrancó los primeros aplausos cuando deseó que Alavedra y Prenafeta "pronto puedan reincorporarse de pleno a la vida de la fundación".

Los prohombres de la entidad, liberal y próxima a Convergència, negaron en cambio sus aplausos a otro de los encarcelados para el que Laporta también reivindicó la presunción de inocencia: el ex alcalde de Santa Coloma Bartomeu Muñoz, del Partit dels Socialistes.

Entre los que dieron y negaron palmas se encontraban algunos políticos antiguos y nuevos de CDC, como el economista liberal y eurodiputado Ramon Tremosa y Joan Guitart, presidente de honor de la FCO y consejero con Pujol. También los directivos del Barça Joan Oliver, ex director de TV-3, y Xavier Sala i Martín, economista ultraliberal.

Ante ellos, Laporta no sólo defendió a los imputados. También habló de los valores que necesita una Cataluña que, dijo, da marcha atrás. "El país se debe mirar en el espejo del Barça", recetó. Eso sí, "desde la humildad". Pero dio tantas lecciones sobre las cualidades necesarias de un dirigente político que no pudo evitar la recurrente pregunta sobre si dará el salto a la política cuando, el año que viene, salga del Barça. "Si alguna vez me planteara dedicarme a la política, cosa que ahora no hago, me preguntaría qué necesita el país, ¿un líder o un mártir? Si necesita un líder, a lo mejor me lo podría plantear", aseguró. Y añadió que esa cuestión le causa "comidas de tarro".

No sólo le escuchaban políticos convergentes. También estaba Ruth Carandell, de Reagrupament. Faltaba Esquerra Republicana, pero este partido tampoco desiste en la carrera nacionalista para camelar a Laporta: la Fundación Irla, republicana, le halagará hoy con un premio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 13 de noviembre de 2009