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Reportaje:

Una fábrica de líderes sociales

Jóvenes brillantes de países del sur perfeccionan su formación en universidades valencianas para dirigir procesos de cambio social en sus comunidades

El programa Liderazgo Comunitario, que promueve la Fundación Ceimigra y la asociación Jovesólides desde el año 2006, es, en esencia, un plan de formación. Pero, es mucho más que eso. Es todo un concepto global de la inmigración.

El proyecto consiste en seleccionar a jóvenes brillantes de países en vías de desarrollo que tienen una idea clara de la formación que necesitan para, de vuelta a casa, contar con las herramientas necesarias para ser capaces de promover en sus comunidades procesos de desarrollo humano y cambio social.

Ésta es la idea principal sobre la que descansa un programa en el que han participado ya 127 universitarios de 21 países, fundamentalmente de Latinoamérica. Son las organizaciones sociales de las que forman parte los participantes quienes les eligen y apadrinan para que acudan a Valencia o Alicante y enriquezcan su formación académica. Este año, por ejemplo, los 30 participantes seguirán un máster de Cooperación al Desarrollo y Codesarrollo o de Desarrollo Local y Derechos Humanos.

Pero este objetivo se plantea desde un punto de vista bidireccional. Todas estas personas no sólo acuden a la Comunidad Valenciana a aprender, sino también a enseñar. Esta reciprocidad implica que la estancia de todos ellos debe dejar huella y enriquecer a su entorno con su presencia. Cada uno de ellos, por ejemplo, adquiere el compromiso de dedicar ocho horas semanales a actividades de intercambio cultural. Además, se pretende que potencien la convivencia intercultural en las residencias de estudiantes en las que se alojan. Pero no sólo eso. Como parte de estas relaciones cruzadas, otro de los objetivos consiste en establecer alianzas trasnacionales entre sus organizaciones y el entramado asociativo valenciano.

Las entidades que patrocinan el programa son la consejería de Inmigración, Bancaixa, la Universitat de València, el Ayuntamiento de Alicante, el Instituto Valenciano de la Exportación, la Compañía de Jesús y las Escuelas de La Salle.

Hasta el momento, hay motivos para creer que el proyecto funciona. De los participantes de ediciones anteriores hay casos en los que los alumnos han alcanzado puestos de responsabilidad. Como Nicole Pérez, que coordina el área de Proyectos del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de ecuador, o Víctor Ramón Huerta, asesor de participación ciudadana del Ayuntamiento de Sao Bernardo do Campo, en Brasil.

Bajo estas líneas se recogen los perfiles de algunos de los alumnos de este curso.

CAMILO GARCÍA Comercio justo de café frente a los abusos en Colombia

Camilo García, de 26 años, es miembro de la ONG Opción Colombia. Con ellos se desplazó a una comunidad en la montaña, en el departamento San Agustín Huila, una zona ocupada hasta hace poco por la guerrilla de las FARC. Allí, convivió con una comunidad de 200 familias dedicadas al cultivo del café. Y observó que pese a la excelente calidad del producto, debido a la falta de conocimiento del proceso de comercialización, a los campesinos apenas les llegaba el 4% del precio final, después de que la cosecha pasara por las manos de diversos intermediarios.

"Tengo para ellos un proyecto de comercio justo", explica. "La gente vende el café al primer intermediario y apenas le llega el beneficio del producto". Su intención es profundizar conocimientos sobre el comercio justo -"muy poco desarrollado allí"- y establecer contactos con entidades españolas o establecimientos que permitan comercializar este café y aportar un mayor beneficio a sus productores.

CLAUDIA BOUNICLE Proteger a los ecosistemas de los Andes y a sus habitantes

Claudia Bounicle tiene una trayectoria profesional particular dentro de las organizaciones no gubernamentales. Comenzó trabajando en la conservación de recursos naturales, pero poco a poco fue separándose de la vertiente más ortodoxa del conservacionismo para ir adentrándose en el diseño de programas de desarrollo rural y el manejo sostenible de ecosistemas; es decir, de la naturaleza a secas, a la naturaleza y relaciones humanas.

Llegó al programa de formación de líderes atraída, por una parte, por la posibilidad de colaborar con especialistas en programas agroforestales (zonas en los que el bosque entra en contacto con los campos de cultivo), cuyos referentes se encuentran en la zona del Mediterráneo. Pero, sobre todo, en busca de habilidades de mediación intercultural, cada vez más necesarias en su trabajo, ya que estos espacios son una zona muy activa en lo que se refiere al flujo migratorio, donde la mediación adquiere un peso fundamental.

SEMEHANE KHELIL Activismo por los derechos humanos desde Argelia

Semehane Khelil es miembro de una de las principales organizaciones humanitarias de su país: la Liga Argelina por los Derechos Humanos. También trabaja como traductora en una organización española desplazada a este país norteafricano denominada Solidaridad Internacional. Sin embargo, no fue a través de esta entidad por la que tuvo conocimiento del programa Liderazgo Comunitario, sino mediante Harit, otra ONG española afincada en Argelia, "allí existen muchas ONG de cooperación", explica.

"En mi país hay muchas cosas que hacer", relata. Y Semhane Khelil, de 31 años, quiere tener un papel protagonista de toda esta tarea pendiente. Tanto en el desarrollo de los derechos humanos, como en el fortalecimiento del liderazgo de las entidades locales. Para ello, ya ha comenzado un máster en cooperación y tiene el firme propósito de establecer relaciones con entidades valencianas que puedan colaborar en la mejora de las condiciones de vida de su país.

ÁLVARO DURÁN Defensa de los campesinos en zonas de conflicto en Colombia

Corporación Sembrar es el nombre de la organización de defensa de los derechos humanos en la que trabaja el abogado Álvaro Durán desde hace un par de años. Este activista de 27 años es de Barranquilla (Colombia) y desde la organización de la que forma parte atiende a poblaciones campesinas en situación de vulnerabilidad. "Se trata de prestarles protección, colaborar con ellos en la defensa del territorio, tratar de que cuenten con soberanía alimentaria y de que tengan memoria, que se respete el derecho de estos ciudadanos a no ser agredidos por los actores del conflicto armado que vive el país", apunta.

Tuvo noticia del programa a través de Internet y de personas que se lo recomendaron. "Sigo el máster de Cooperación al Desarrollo en la Universidad de Valencia, donde pretendo recibir conocimientos teóricos". Aunque también quiere tejer redes y ayudar a organizaciones españolas "que puedan interesarse por lo que nosotros hacemos allí".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 9 de noviembre de 2009

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