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Análisis:EL ACENTO

¡Vigilen el recibo de la luz!

Un modesto empresario gijonés recibió la semana pasada una factura de la luz de 25.661.399,73 euros. Hombre de temple, ni siquiera se desmayó al enterarse de que, según la eléctrica HC (antes HidroCantábrico), había consumido en un mes más de 200 millones de kilovatios. Parece un error, pero mejor no confiarse; el déficit de tarifa no para de crecer y las compañías están que rabian por cobrarlo. Armado con la tranquilidad irónica de quien se sabe sujeto paciente de un error, Valentín Rodríguez, el imputado (por HC) de dilapidar electricidad, se presentó en la dirección comercial de la eléctrica y pidió explicaciones al empleado de la mesa 4 de la oficina. Nada se le aclaró, por supuesto; y cuando sugirió que poner a prueba la salud coronaria de los clientes es una broma denunciable recibió la firme réplica del fiel servidor: "Haga usted lo que quiera, pero sepa que HC es muy fuerte y puede con todo". A partir de ahí, la hilarante peripecia, digna de Gogol, se ha encauzado por sendas más oscuras: HC ha decidido redactar un informe.

Mal pintan las cosas para Valentín. Cuando una compañía de servicios con tarifas reguladas se persona en un local para comprobar que en el último mes el propietario no ha consumido 200 millones de kilovatios es que pretende dar una explicación imaginativa al error. Lo propio sería reconocer que el ordenador que imputa los consumos o el que imprime las facturas se ha equivocado y ya está. Se convoca al damnificado a un sarao de baja intensidad, con palmadas y fotos para la posteridad y, si hace al caso, se le regala una semana de luz. Por el susto. Pero si media un informe para la superioridad, eso es que alguien de HC se malicia un engaño. Por ejemplo, que Valentín tenga escondidos en pilas usadas los 200 millones de kilovatios que dice no haber consumido.

Al final de La cosa, una voz en off recomendaba a los espectadores que vigilaran los cielos, para prevenir la amenaza extraterrestre. Lo que hay que vigilar constantemente es el recibo de la luz. Entre la caída de beneficios de las empresas y el caos causado por el paso de una facturación bimensual a una mensual, cualquier usuario está expuesto a sobresaltos. Sobre todo si, como a Valentín, después le preparan un informe.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de noviembre de 2009