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Los Ondas conjuran con el talento la crisis económica

El Teatro del Liceo de Barcelona acoge la gala de los galardones que han premiado la experimentación con formatos diversos

Los Ondas bailan con la crisis. Y bailan en un templo de la ópera como el Teatro del Liceo de Barcelona, donde anoche Arturo Valls conjuró con talento la recesión económica que podía haberse cobrado el preciado caballo alado del galardón. "Menos recursos implica más talento. Pero no pasa nada. Aquí estoy. Soy el Hugh Jackman español. Además de presentar, puedo bailar y cantar". Y hete aquí que Arturo Valls apareció cual Fred Astaire, ataviado con frac y chistera, y se marcó unos pasos de claqué al son de temas de musicales acompañado y jaleado por seis animadoras. "Arturo, Arturo, Arturo", le gritaron, y a tal invocación respondió el Rey Arturo del musical Spamalot de los Monty Python, que actualmente se representa en Madrid. Retado a duelo dancístico, el monarca medieval fue derrotado y así la gala pudo empezar.

El venezolano Carlos Baute recogió dos caballos alados

La entrega de la 56ª edición de los Premios Ondas, que concede el Grupo PRISA (editor de EL PAÍS) a través de Radio Barcelona, emisora decana de la SER, ha galardonado este año a los profesionales de la radio y la televisión capaces de experimentar con formatos diversos. Dos veteranos locutores, Àngels Barceló y Carles Francino, fueron los encargados de conducir la gala y de lidiar con las bromas de Valls, quien a golpe de chiste no dejó de reivindicar una parcela sobre el escenario del coliseo lírico barcelonés.

Verdaderos protagonistas

Aun así, los verdaderos protagonistas fueron los premiados: Jorge Javier Vázquez, Ondas al mejor presentador, fue el más aplaudido de la noche. A punto estuvo de entregarle el galardón el falso Rey Arturo, quien sí tuvo tiempo, sin embargo, de investirlo caballero, aunque el caballo del Ondas se lo entregó Arturo Valls. Y Jorge Javier Vázquez no pudo contenerse. Sobre el escenario del Liceo se arrancó a cantar las primeras estrofas de la canción de Joan Manuel Serrat: "Fue sin querer... / Es caprichoso el azar. / No te busqué / y me viniste a buscar".

Carlos Baute recogió dos caballos alados, el de mejor canción por Colgando en tus manos y el de mejor artista latino, acompañado por Marta Sánchez. No le faltaban motivos al decir que 2009 es su año. El cantante venezolano se encontraba de gira por Latinoamérica cuando se enteró de que había sido premiado.

También éste ha sido el año de Fama, que está despertando en la audiencia juvenil el gusanillo por el baile y se llevó el Ondas al mejor programa de entretenimiento, que salió a recoger en el Liceo su presentadora, Paula Vázquez, quien tuvo palabras de agradecimiento para todo el equipo del programa. "No voy a ser humilde. Se lo merecen", dijo rotunda.

Michael Robinson que compartió con Informe Robinson galardón, ex-aequo, con El intermedio, que dirige y presenta el Gran Wyoming en La Sexta, descargó a Florentino Pérez del peso de buscar más galácticos para el Real Madrid. "Los galácticos los tengo todos yo", aseguró sobre su equipo. Y Wyoming dio las gracias por "el acto de justicia que equilibra la balanza" del premio. "No nos importa compartirlo con Canal + para darle categoría a esta cadena", ironizó.

Breve y conciso estuvo Gonzalo de Castro, quien tuvo palabras de agradecimiento para sus compañeros en la serie Doctor Mateo. "Somos un equipo extraordinario que hacemos una serie particular. Si estoy aquí es porque ellos me han traído", afirmó. La gala, que contó con el contrapunto musical de Leona Lewis, Pasión Vega, Milow y Norah Jones, tuvo un emotivo homenaje al desaparecido Antonio Vega, al que se le otorgó a título póstumo una mención especial del jurado "por su aportación indispensable e inolvidable al pop español". El colofón lo puso Arturo Valls y los actores de Spamalot, que interpretaron una particular versión del tema Allways look on the bright side of life del filme La vida de Brian.

Así se cerraba una jornada que comenzó a mediodía en el palacete Albéniz, donde el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, recibió a los premiados con el Ondas.

María Castro, galardonada como mejor actriz por su "frescura en la interpretación" del personaje de Jessica, en la serie Sin tetas no hay paraíso, se mostró emocionada. "Es que yo soy de las que lloro, no me imagino un premio sin llorar", decía y a punto estuvo de soltar la lágrima cuando le dedicó el galardón a su familia. Sobrio estuvo Roberto Sánchez, que fue el primero en recoger el galardón al mejor programa de radio por Si amanece nos vamos, el veterano programa de las madrugadas de la cadena SER.

Blanca Romero, una de las actrices principales de Física o Química (Antena 3), cree que el premio servirá para reforzar a una serie que tuvo que afrontar no pocas críticas en su inicio. "Creo que la serie enseña a los jóvenes cómo enfrentarse a determinados riesgos. En la vida real, los que encontrarán son mayores".

También estaba encantado con el Ondas Pablo Usón, productor ejecutivo de Alea Films, la productora responsable de la miniserie 23-F, el día más difícil del Rey que con éxito emitió La Primera. La producción enganchó a una media de 6.491.000 espectadores. "Es de agradecer la valentía de TVE, era un proyecto para la televisión pública aunque era de altísimo riesgo. Para muchos jóvenes ha sido un primer contacto con lo que pasó. El premio demuestra que se pueden hacer cosas de calidad, que te dan audiencia y prestigio".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 5 de noviembre de 2009