Reportaje:Diseño

Sostenibles e iberoamericanos

Jóvenes diseñadores exponen sus visiones para el futuro en Madrid

Pablo Montilla se enteró en el Instituto Europeo de Diseño (IED) de Madrid -donde estudiaba- que la Fundación Santander lanzaba un concurso online para jóvenes diseñadores iberoamericanos. La condición era que los proyectos fueran sostenibles y se centraran en cinco áreas: diseño gráfico, industrial, interiorismo y moda. Montilla, que tiene 27 años, el título de diseñador industrial, la licenciatura en Historia del Arte y un curso de escenografía, se puso manos a la obra. Presentó el mismo trabajo de fin de carrera Non smoke stove. Y ganó el primer premio, dotado con 5.000 euros.

El suyo fue elegido entre los más de 1.046 proyectos que se presentaron desde noviembre de 2008. Votaron un millón y medio de internautas, que eligieron 42 obras. De ellas, un jurado especialista eligió cinco ganadores, uno por cada área.

Non smoke stove -una cántica escolar para 800 niños- tiene la intención de mejorar las condiciones de vida infantil de Guinea-Bissau. Uno de los problemas más graves de África Occidental es que los menores de cinco años tienen una mortalidad muy alta por neumonía. Y una de las causas, según la información que aportó la ONG Plan España que colabora en el proyecto, es la inhalación de humo constante por su forma de cocinar, sobre tres piedras a fuego vivo dentro de una estancia. Montilla recurre a conceptos muy básicos, como el de una cocina antigua: "una parte de la cocina se ha hecho con planchas de chapa reciclada de bidones de gasolina o de coches y debajo está el fuego producido por leña y hojas", cuenta el autor.

Celia Alba y su novio Víctor Mena son de Valencia. Él tiene 27 años, es ingeniero agrícola y master en paisajismo. Ella, arquitecta y 25 años. Con su proyecto Habitar la azotea ganaron el premio (de 2.500 euros) en el área de Espacios e interiorismo. Cuánto ganarían nuestras azoteas -abandonadas, la mayoría- y de paso nuestra calidad de vida si se adaptaran cualquiera de los usos pensados por Alba y Mena. Primero "perdieron el miedo a ese espacio", que, según dice Alba, suele estar siempre infravalorado. Después llegaron las ideas en tromba y para todos los gustos: desde zona de tendedero; de microhuerta; solárium o de encuentro. El proyecto ya tiene un destino. La normativa de Pai del Grao, una zona nueva en Valencia en el antiguo cauce del río Turia obliga a que el 50% de la cubierta de los rascacielos sea vegetal.

De Barranquilla (Colombia) llegó el Equipo de transporte de ganado, de Carlos Miguel Cepeda. Presenta un sistema que favorezca el bienestar de los animales cuando son trasladados. El diseño gráfico de Por qué, de Pablo García González quiere que nos preguntemos por qué España es uno de los países más despilfarradores de agua. Y Estefanía Herrero propone con Un objeto, un solo uso, nuevos destinos de objetos que nos han acompañado siempre. Estos proyectos ganadores y otros 35 más seleccionados se exponen hasta el 15 de noviembre, en Casa de América de Madrid. Ofertas inteligentes para vivir mejor con menos.

<i>Non smoke stove</i><b>, de Pablo Montilla.
<i>Non smoke stove</i><b>, de Pablo Montilla.

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