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Más nómina y menos inversión

Las cuentas de 2010 recortan el margen de maniobra del Consell

El Presupuesto de la Generalitat para 2010 revela el escaso margen de maniobra del Consell para incidir sobre la situación económica. Sobre el papel, el presupuesto crece un 0,7%, pero Gerardo Camps, vicepresidente económico, admitió ayer que el volumen de los fondos que tiene previsto gestionar el próximo año cae por encima del 0,6% respecto a 2009 porque la partida destinada a la financiación de las universidades, que se incluyó como un anexo a las cuentas del año pasado, sumaba a efectos presupuestarios pero estaba condicionada a la entrada en vigor de un nuevo modelo de financiación autonómica que se aplica por primera vez en las cuentas para 2010.

Las únicas partidas que crecen en el proyecto que ayer se entregó a las Cortes Valencianas son la nómina del personal al servicio de la Administración autonómica -una partida que representa el 39% del total del gasto público y crece 138 millones de euros- y la destinada al pago de intereses de la deuda -que alcanza los 439 millones de euros y crece 81 millones respecto a 2009-. Como resultado, la partida destinada a inversiones reales cae un 13,4% en términos relativos y 112 millones de euros en números absolutos.

La Generalitat hace caja gracias a la nueva financiación y al endeudamiento

El estado de ingresos previsto no da para muchas alegrías. La recaudación prevista por el IRPF cae un 17% sobre lo previsto en el presupuesto inicial de 2009, un porcentaje que se traduce en una merma de ingresos de 560 millones.

La cautela de los consumidores repercute en una caída del 16% de los ingresos previstos por recaudación del IVA, una merma de otros 831 millones.

Los ingresos previstos por tasas y precios públicos apenas varían. De hecho, el proyecto de presupuestos para 2010 calca hasta el céntimo ingresos previstos en el presupuesto de 2009 por venta de servicios públicos.

El estado de ingresos del presupuesto lo salva el aumento de un 7,7% de las transferencias del Estado en virtud del nuevo modelo de financiación autonómica, que suben 270 millones de euros en conjunto. Y, sobre todo, el recurso al crédito, que crece un 120%. La deuda pública de la Generalitat crecerá en 1.200 millones de euros en 2010 si se cumplen las previsiones del Consell.

La deuda pública de la Generalitat ya ronda los 14.000 millones. A final del próximo ejercicio, la deuda alcanzará los 15.200 millones, muy por encima del presupuesto real para 2010 que suma 14.196 millones.

Gerardo Camps recurrió a toda una serie de artificios para intentar vestir las cuentas. Recordó que el Gobierno estima una caída de la riqueza generada por la economía española a lo largo de 2009 que se cifra en 3,6%, "la mayor de la serie estadística". Y arremetió sin cuento contra "la improvisada política económica" del Gobierno central, que calificó como "un factor de desequilibrio".

El vicepresidente económico dijo que el nuevo modelo de financiación "merma los ingresos" de la Generalitat. Una verdad a medias, puesto que los ingresos derivados del nuevo modelo suben un 7,7%. Aunque es cierto que, por primer vez, el Estado retiró del sistema de financiación autonómica una cláusula que garantizaba que ningún Gobierno regional recibiría menos fondos que el ejercicio precedente. Recibe más, pero el Estado también reclama mucho más por anticipos a cuenta durante el año 2008, un total de 1.580 millones, que deben devolverse porque estaban vinculados a los ingresos reales, que fueron muy inferiores a los previstos inicialmente por efecto de la crisis económica.

Para intentar vestir la capacidad inversora de la Generalitat, Gerardo Camps confesó que el Consell ha congelado el Plan Confianza que se anunció a principios de 2009 como fórmula para paliar el aumento del paro. "Tenemos un remanente de 602 millones de euros que no se han ejecutado", confesó. Los sumó a las inversiones previstas el año que viene y presentó un gráfico que refleja un llamativo aumento de la inversión pública cercano al 21% durante 2010.

El mago de las arcas de la Generalitat todavía se sacó de la chistera un axioma desconocido hasta la fecha. Las partidas que corresponden a Sanidad, Educación y Bienestar representan ya el 81,5% del total del gasto público. Y crecen un 2,1% respecto a 2009, esencialmente como resultado del alza salarial de los empleados públicos. Pero Gerardo Camps sentenció que el gasto social tiene carácter "anticíclico".

A pesar de las estrecheces, el vicepresidente económico defendió la nueva reducción de un cuartillo a todos los contribuyentes que pagan la cuota autonómica del IRPF y apostó por "un esfuerzo conjunto de ciudadanos, empresarios y Administración" para salir de la crisis.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 30 de octubre de 2009