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La Generalitat apuesta por la dependencia y sacrifica el resto

Gerardo Camps reordenará el sector público y clausurará nueve fundaciones

Las prioridades de gasto de la Generalitat para 2010 están absolutamente mediatizadas por las competencias que gestiona el Consell en las áreas sociales. Y, por primera vez en años, la Generalitat parece haber aceptado el guante que supone la aplicación de la ley de Dependencia. La partida para Bienestar Social crece un espectacular 13,6% respecto al ejercicio anterior, muy por encima de cualquier otra.

- 94 millones más. La nueva consejera de Bienestar Social, Angélica Such, parece haber sabido trasladar al Consell el potencial de conflicto social que entrañaba la resistencia de la Generalitat a destinar fondos a la aplicación de la ley de Dependencia en territorio valenciano. La dotación de 243 millones de euros que gestionaba en 2009 la secretaría autonómica dedicada a prestar atención a los ciudadanos dependientes ha crecido en 94 millones de euros. También sube en 12 millones de euros la dotación prevista para distribuir la renta mínima garantizada a los ciudadanos en riesgo de exclusión social. La dotación conjunta para ambas partidas crece un 38,5%. Como resultado, el presupuesto global de Bienestar Social sube un 13,6% hasta los 672 millones de euros. El gasto en Bienestar Social representa el 4,7% del total.

La factura de nueve meses en farmacia supera lo previsto para todo 2010

La inversión real en Infraestructuras baja 62 millones, una caída del 30%

Proyectos Temáticos y la Sociedad para la Imagen serán una sola empresa

El presupuesto se cuadra con una previsión de déficit de 2.400 millones

- Educación mejora. El segundo departamento más beneficiado por el presupuesto de 2010 es la Consejería de Educación. El presidente de la Generalitat defendió ayer desde la tribuna de las Cortes la importancia de la inversión educativa, pero su vicepresidente económico se limitó a destacar el volumen del gasto sin precisar las razones de un incremento que parece un ajuste. El gasto en Educación alcanza el 31% del total.

- Sanidad bajo mínimos. La Consejería de Sanidad es un agujero negro capaz de engullir el 40% del presupuesto para 2010 y más, porque las previsiones de gasto están muy por debajo del real. La factura de farmacia prevista para 2010, cifrada en 1.174 millones de euros, equivale al gasto real en farmacia durante los nueve primeros meses de 2009. El presupuesto de Sanidad asciende a 5.720 millones de euros pero apenas crece un 1,1% respecto a 2009.

- Castigo a Medio Ambiente. El alza del gasto social en una coyuntura en la que caen los ingresos tiene como correlato el castigo financiero de las áreas inversoras. El golpe más severo lo sufre Juan Cotino, vicepresidente tercero y consejero de Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Vivienda. Su departamento gestionaba un 3,2% del gasto público en 2009. En 2010, las cifras bailan y descienden hasta un 2,3%. El recorte en la dotación de la consejería es de 118 millones de euros, un 25% respecto al año anterior.

- Infraestructuras privadas. Mario Flores, consejero de Infraestructuras, reitera que recurrirá a cualquier fórmula, pública o privada, para mantener la inversión en infraestructuras. Gerardo Camps, vicepresidente económico, alabó esa insistencia. El presupuesto que manejará el departamento de Infraestructuras y Transportes cae un 16,5% respecto al ejercicio anterior, un recorte de 84 millones de euros. Pero las cuentas son más dramáticas cuando se atiende a las cantidades destinadas a inversiones reales, cuya dotación cae 62 millones de euros, un 30% respecto al año anterior.

- Orden en el sector público. Gerardo Camps deslizó varias medidas destinadas a recortar el gasto público para intentar cubrir el gasto social. El vicepresidente económico avanzó que seis empresas públicas se verán afectadas por una reordenación que se anunciará antes de fin de año. Sólo anticipó que dos empresas públicas bajo su directa responsabilidad, la Sociedad Proyectos Temáticos de la Comunidad Valenciana y la Sociedad Gestora para la Imagen Estratégica y Promocional de la Comunidad Valenciana, se fusionarán. Por el momento, ambas mantienen el mismo número de empleados en el proyecto de presupuestos. También aseguró que, a lo largo de 2010, se liquidarán nueve fundaciones públicas que evitó citar.

- Caja corporativa. Una segunda medida para intentar poner orden en el sector público que depende de la Generalitat es el estreno de una contabilidad corporativa. La tesorería de la Administración autonómica ya es única. Ahora se incorporará a la misma la caja la tesorería del resto del sector público. Cuando haya tensiones de tesorería en determinado departamento, el responsable de Hacienda podrá disponer de los remanentes que disfruten las empresas públicas para evitar recurrir al endeudamiento a corto plazo. No tiene sentido pedir dinero prestado a un banco si se puede pedir a una empresa de la misma corporación. El único problema es que las arcas de todas las empresas públicas "tienen telarañas", en palabras del director del Instituto Valenciano de Finanzas, Enrique Pérez Boada.

- Plan de austeridad. El presupuesto de 2008 se liquidó con un déficit del 2,2% del PIB cuando el Consejo de Política Fiscal y Financiera había acordado un déficit máximo del 1% de la riqueza regional. Era el primer zarpazo de la crisis. Una decena de gobiernos regionales superaron el tope. Todos ellos, como la Generalitat, deben reequilibrar ese déficit entre 2010 y 2012. Para ello, Gerardo Camps presentará al Estado antes de fin de año un plan de austeridad para ahorrar 308 millones de gasto público. La reordenación del sector público y la institución de una caja corporativa son dos de las medidas previstas. El resto de las medidas del plan de austeridad pasan por contener la nómina de todos los altos cargos; y reducir un 5% los gastos corrientes y un 35 % las transferencias corrientes en todos los departamentos al margen del área social.

- Una décima por debajo. El presupuesto de la Generalitat para 2010 está elaborado con una previsión de déficit que alcanza el 2,4% del PIB, 2.400 millones de euros. Esa previsión está una décima por debajo del límite de déficit acordado por el Consejo de Política Fiscal y Financiera para 2010. Lo mismo que la estimación de descenso de la riqueza regional, una caída del 0,2%, respecto al descenso de la riqueza nacional, cifrada en el 0,3%. O la caída estimada de la demanda interna, cifrada en el 1,1% para la Comunidad Valenciana y en el 1% para España.

- "Previsiones prudentes". El déficit de la Generalitat fue del 2,2% en 2008. El ejercicio de 2009 sigue en curso, pero la caída estimada de la riqueza alcanza un 3,6%. Es previsible que las cuentas se liquiden con déficit. Gerardo Camps no quiso comentar la evolución de los ingresos reales respecto a los previstos inicialmente para cuadrar el presupuesto de este año. Y se permitió un arranque de optimismo: "El Consell hace siempre previsiones muy prudentes y apenas nos desviamos en el capítulo de ingresos, en todo caso al alza, como en 2006, que ingresamos el 102% de lo previsto".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 30 de octubre de 2009