El PP se niega en el Parlamento a refrendar la Lei de Normalización

El BNG amenaza con romper el pacto en A Coruña si se cambia el topónimo

El PP continuó ayer con su estrategia de ruptura del consenso sobre el gallego. El grupo parlamentario popular se negó a refrendar una moción presentada por el diputado nacionalista Bieito Lobeira en la que el BNG instaba a la Xunta a "adoptar todas las medidas conducentes al efectivo cumplimiento de legalidad en lo tocante al respeto de la toponimia gallega, conforme a la Lei de Normalización Lingüística". "La moción ni siquiera representa un cambio revolucionario", argumentó Lobeira, "solamente exige el acatamiento de la ley vigente". En el escenario de fondo del debate de O Hórreo figuraba el pleno extraordinario del Ayuntamiento de A Coruña anteayer, en el que la derecha abogó por recuperar el topónimo La Coruña.

Baamonde (PP) tildó de "cínica" la posición del PSdeG sobre la lengua
El Bloque tilda de "broma de mal gusto" la carta de Losada a Feijóo

El PP se escudó en el "cinismo del PSdeG" para no apoyar un texto que, además, reclamaba "revalidar el compromiso del Parlamento con el Plan Xeral de Normalización Lingüística" y el uso del gallego en los cargos públicos de la Xunta. La ley, de 1983, y el plan, de 2004, contaron con el respaldo unánime de la Cámara. Los populares, por boca de su parlamentario Agustín Baamonde y, tras la votación, del portavoz Manuel Ruiz Rivas, se refirieron al "doble lenguaje" de los socialistas. El alcalde de A Coruña, Javier Losada (PSdeG) se opuso el lunes a asumir el topónimo castellano de la ciudad, aunque después escribió una carta al presidente de la Xunta en la que pedía lo contrario. Los diputados socialistas, sin embargo, apoyaron sin fisuras la propuesta del BNG. Para Francisco Cerviño, "los gallegos que consideran la lengua gallega su hogar son muchos más que los que la odian".

Pero el intento de explicación de los conservadores se quedó a medias. El debate en el seno del grupo del PP para intentar pactar el texto de la moción con socialistas y nacionalistas se prolongó durante el mediodía, y si no fue adelante se debió a la inclusión del asunto de la toponimia. "A los socialistas les falta valentía y transparencia para explicar cuál es su posición sobre la toponimia", acusó Agustín Baamonde, "porque la postura del PP es coherente con su programa y la del BNG también; la del PSOE brilla por su ausencia". Baamonde tampocó dudó a la hora de adjudicar el "álgido problema del gallego" a "los decaídos partidos que perdieron las elecciones el 1 de marzo".

Sin embargo, la operación popular para abrir una grieta entre nacionalistas y socialistas no funcionó. El parlamentario del Bloque Bieito Lobeira, que censuró "a un diputado tan friki como el señor Negreira [PP], que piensa que el gallego es para hablar con los cerdos", aplaudió la postura del PSdeG en el Parlamento, "el órgano que sirve para legislar".

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La carta del regidor socialista de A Coruña, Javier Losada, al presidente de la Xunta ha traído aún más cola. La misiva, en la que la parte del PSdeG de la corporación municipal bipartita insta a Alberto Núñez Feijóo a oficializar el topónimo La Coruña, no sentó nada bien a sus socios de gobierno del BNG. "Es una broma de mal gusto", sentenció el teniente de alcalde, el nacionalista Henrique Tello. Tello incluso reiteró las amenazas de su formación, el BNG, de romper la coalición en el ayuntamiento si los socialistas persisten en defender, junto al PP, que se recupere la oficialidad de La Coruña. "Yo antepongo la dignidad de mi idioma y de mi pueblo a mi cargo y estoy dispuesto a dejarlo si se agrede a la lengua gallega y a la ciudad", advirtió Tello. No obstante, por el momento, los nacionalistas coruñeses mantendrán su pacto de gobierno, ya que consideran que lo que realmente cuenta es que el PSdeG votase en contra de restablecer la legalidad del topónimo castellano, propuesta por los populares encabezados por Carlos Negreira, en el pleno municipal extraordinario del pasado lunes. "Es lo único importante", aseguró el portavoz local del Bloque, al tiempo que consideró que la misiva del alcalde Losada "tan sólo representa a sí mismo y, en última instancia, al grupo municipal socialista".

Nada más finalizar el largo pleno municipal y votar en contra de instar a la Xunta a permitir que A Coruña tenga dos nombres oficiales, Losada convocó a los fotográfos en su despacho para posar, arropado por todos los ediles del PSdeG en la ciudad, firmando la carta que envió ese mismo día a Alberto Núñez Feijóo. El texto de la misiva explica al jefe del Ejecutivo que, a pesar de votar no en el pleno del ayuntamiento, todo su grupo está a favor de la cooficialidad de La Coruña y le invita a llegar a un acuerdo para promover la reforma legal necesaria en el Parlamento.

"Se reabre un debate con posturas extremistas", recriminó, por su parte, el portavoz nacional del BNG, Guillerme Vázquez. Y emplazó al conjunto de los socialistas gallegos a "ser coherentes en sus posiciones" ya que no se puede estar defendiendo la reforma de la Lei de Normalización Lingüística y acudir luego a "manifestaciones en defensa del gallego". El pasado día 18, más de 50.000 personas, entre ellas el secretario general del PSdeG, Manuel Vázquez, varios diputados autonómicos y estatales y el ministro de Justicia, Francisco Caamaño, desfilaron tras la pancarta de Queremos galego en Santiago.

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