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Los hospitales desvían más pacientes a la privada por la falta de peonadas

El personal sanitario niega que hayan aumentado las operaciones de mañana

La eliminación de las operaciones de tarde decretada por la Consellería de Sanidade en los hospitales públicos el pasado junio ha empezado a engordar las esperas para entrar en quirófano. Cirujanos y sindicatos aseguran que, en contra de lo que sostiene la Xunta, la actividad en los quirófanos por la mañana -dentro de la jornada ordinaria de los médicos y, por tanto, sin pago de horas extras- apenas ha aumentado y vaticinan que las listas de espera se dispararán a medida que pasen los meses. En A Coruña, Ourense y Lugo, el personal sanitario afirma que los pacientes han empezado a ser derivados a centros concertados. Sanidade y los gestores de los centros hospitalarios se niegan a dar información sobre lo que está ocurriendo.

Los sindicatos creen que suprimirlas es "tan inútil como ineficaz"

"Las listas de espera se tienen que estar disparando y si no se recuperan las peonadas, esto revienta". Ésta es la situación que se vive en el Xeral-Calde de Lugo y lo constata un cirujano con más de 20 años de experiencia. "Las mañanas en este hospital no dan más de sí y no hay ninguna posibilidad de obtener un mayor rendimiento". Como en jornada matinal no hay forma de operar más, en el hospital de Lugo se realizan 13 intervenciones menos a la semana (las que antes se hacían como peonadas) y otras siete u ocho operaciones de cataratas que también se hacían por la tarde se han derivado a dos centros concertados. Los cirujanos están dando prioridad a las patologías quirúrgicas tumorales, ya que atender las no tumorales es "imposible".

Uno de los anteriores gerentes y médico en este hospital, Miguel Ángel Fernández, estima que en el Xeral-Calde, las esperas en cirugía se han incrementado una media de dos días, mientras que en los centros de Burela y Monforte han subido hasta 15 o 20 días. Eliseo Rivas, sindicalista de UGT y trabajador del hospital, sostiene que no se puede tomar una medida así "sin poner alternativas".

En Ferrol, los sindicatos apuntan que la eliminación de las peonadas es una medida de ahorro tan "inútil como ineficaz". Consideran que la medida no adelgaza "las abultadas nóminas de algunos médicos", que en algunos casos superan los 8.000 euros mensuales, según CIG y CC OO. Tampoco aligeran las largas listas de espera, que pasaron de un año a año y medio en especialidades como urología. "Las peonadas son un sistema perverso, y restringirlas no ha servido de nada", explican los sindicatos, que dicen que los facultativos encuentran formas de "pervertir" la jornada ordinaria para sumar horas extra.

La presidenta del comité de personal de Ferrol, Mercedes Díaz (CIG), apunta que las operaciones matutinas también han disminuido. Desde CC OO, Lola González pide que se revoque la exclusividad horaria de los médicos, con jornadas siempre de mañana, y que pasen a trabajar en turnos deslizantes de mañana y tarde. Así se evitaría saturar los quirófanos y las operaciones vespertinas serían en jornada ordinaria.En el Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña los quirófanos sólo se utilizan después de las 15 horas para intervenciones urgentes. Desde el 15 de julio se ha suspendido toda operación programada por la tarde, según confirmó la gerencia. Es el único dato que accede a dar, refugiada en el mutismo más absoluto. "Claro que se ha reducido la actividad quirúrgica en estos tres meses y aumentan las listas de espera de cirugía a un ritmo muy importante", claman sindicatos y profesionales del hospital coruñés.

Personal médico calcula que un 20% del volumen total de operaciones quirúrgicas del hospital coruñés eran peonadas. Algunas fuentes dicen que en general también se han reducido entre un 5% y un 8% los desvíos de pacientes a centros concertados, aunque en el Materno Infantil han aumentado. En este último centro, según CIG, se redujeron de cinco a cuatro los quirófanos para ginecología y en tres meses se derivaron 125 operaciones al hospital Santa Teresa, con concierto.

Las consecuencias en el hospital coruñés ya se han empezado a sentir. Hay pacientes que han visto suspendida sin fecha la cita que tenían para pasar por quirófano y operarse, por ejemplo, de varices, o para que le quiten los tornillos y el yeso de la pierna. "Hay incluso demoras y aplazamientos con consecuencias muy graves", explica un cirujano, como una endoscopia digestiva imprescindible en algunos casos para detectar un cáncer. Antes de julio se realizaban por las mañanas, las tardes o en centros concertados. Pero ahora se aumentó el tiempo de espera para realizar pruebas diagnósticas que puede ser vitales.

En el Hospital Clínico de Santiago ya no se opera por la tarde. Por la mañana "se sigue funcionando igual", asegura la presidenta de la junta de personal, Amalia Castro. En Pontevedra se han suprimido las peonadas excepto en rayos y anatomía patológica, donde se han retomado, según informan varios trabajadores del centro. La plantilla considera "todo un misterio" que los últimos datos de listas de espera no reflejen un aumento importante, ya que el ritmo quirúrgico por la mañana es "el de siempre", comenta un anestesista. En horario de tarde la actividad en los quirófanos ya es residual: "Quitar quistes pequeños, verrugas y urgencias". María Luisa Lores, que fue directora asistencial del hospital pontevedrés en 2008, está convencida de que no se pueden eliminar las peonadas "de un plumazo y sin alternativa".

En los quirófanos del CHUVI en Vigo no se ha retomado la actividad extraordinaria de tarde desde mediados de junio. Según un ex directivo, "están multiplicándose las esperas en cirugías, pruebas y consultas". "Los sanitarios ya estaban desbordados, es el usuario el que va a tener que soportar el retardo", asevera el facultativo Manuel Rodríguez, de la central O'Mega. "Va a afectar a todos los campos sanitarios porque hay una evidente falta de personal", observa Ángel Cameselle, de CC OO.

Las peonadas no convencían a casi nadie porque no lograron dar un vuelco a las listas de espera. "Pero no se puede eliminar sin antes buscar la alternativa porque eso desestabiliza la sanidad pública", advierte María Xosé Rodríguez, de CIG-Saúde. "Lo que se pretende, en el fondo, es reducir gastos a costa de la sanidad pública y hacer más derivaciones hacia la privada".

El comité de personal y los cirujanos consultados del hospital de Ourense culpan del incremento de las esperas a la supresión de las peonadas. "El número de intervenciones quirúrgicas que se hace ahora por la mañana es prácticamente igual, si acaso una operación más a la semana". La supresión de las peonadas trajo consigo, en opinión de los trabajadores, que el pasado septiembre hubiera 700 pacientes más esperando una intervención que el año pasado. "La media es de cuatro días más de demora. Esto no ha hecho más que empezar", concluyen, para luego llamar la atención sobre el aumento de las derivaciones a clínicas concertadas. "Esa es la política de austeridad", ironizan.

Los sindicatos aseguran que el Sergas "falsea" la realidad de las listas de espera aumentando el número de propuestas para operaciones en hospitales privados. "El número de los pacientes que se niegan pasan a engrosar una lista de espera oculta", sostienen los trabajadores.

Esta información ha sido elaborada por Arcadio Silvosa, Paola Obelleiro, Lara Varela, Cristina Huete, Lorena Bustabad, Teresa Cuíñas y María Pampín.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 25 de octubre de 2009