Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Populista y látigo del inmigrante

Juan Enciso (Pampanico, Almería, 1950) es alcalde de El Ejido desde 1991. El populismo a la hora de gobernar, de decir las cosas "sin pelos en la lengua" y de ponerse siempre de parte de la masa sin excepciones, le llevó a conseguir unos réditos electores incuestionables. Ahí estuvo su virtud y también el motivo de su reinado dentro del PP.

Enciso, agricultor de profesión, es un hombre tosco y, en ocasiones, hasta maleducado. Se hizo conocido por sus incendiarias declaraciones durante los sucesos xenófobos vividos en su población en 2000. Enciso jaleaba las proclamas claramente racistas de algunos de los vecinos de El Ejido y combatió contra viento y marea para impedir cualquier política de integración de la mano de obra inmigrante en una localidad a la que precisamente esos braceros habían llevado a la prosperidad con su trabajo en los invernaderos.

El ahora detenido le plantó cara al Gobierno de José María Aznar avergonzado internacionalmente por los sucesos. Primero, se negó a que se instalaran campamentos de acogida para los inmigrantes que lo habían perdido todo en los disturbios y, posteriormente, logró que los braceros fueran alojados lejos del centro urbano y dentro de una especie de contenedores de metal que se convertían en parrillas bajo el sol implacable de Almería.

Enciso siempre sacó pecho por el número de votos obtenido ante la dirección provincial del Partido Popular que tragó con casi todo para evitar su ira política. Tras las municipales de 2003, exigió la presidencia de la Diputación de Almería para su brazo derecho, José Añez, y ahí empezó el principio del fin con los populares. Enciso se fue cinco minutos antes de que le echaran del PP y, tras crear el PAL, en 2007 sacó él solo los 14 concejales con los que hasta ayer mismo gobernaba.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 21 de octubre de 2009