China suma ya 12 condenas a muerte por la revuelta uigur

El Gobierno chino había prometido mano dura. Y así lo ha hecho. Los jueces condenaron ayer

a muerte a otras seis personas por los sangrientos disturbios étnicos ocurridos el pasado julio en Urumqi, capital de la región autónoma de Xinjiang, lo que eleva el total a 12. Las revueltas, en las que se enfrentaron miembros de las etnias uigur -de religión musulmana- y han -la mayoritaria en China-, dejaron 197 muertos y más de 1.600 heridos.

De las seis sentencias capitales, tres son con dos años de suspensión, lo que habitualmente significa que serán conmutadas a cadena perpetua. Otras tres personas fueron condenadas a prisión de por vida, y cinco, a penas de cárcel menores. Los sentenciados a muerte son todos uigures, salvo uno que es han. El lunes, los tribunales dictaron pena de muerte contra seis uigures. Un total de 21 personas han sido condenadas hasta ahora acusadas de asesinato, incendio y robo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 16 de octubre de 2009.

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