La central nuclear de Ascó I descuida 36 horas la vigilancia contra incendios

La central nuclear de Ascó I (Ribera d'Ebre) omitió durante un día y medio tomar las perceptivas medidas de vigilancia contra incendios que deben llevarse a cabo cada hora en el edificio auxiliar del complejo, según informó ayer el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).

Desde las 14.00 horas del pasado jueves hasta la medianoche del viernes, en la zona no se realizó ningún tipo de rondas de vigilancia para garantizar que no hubiera fuego. Según el reglamento, la planta debe someterse a vigilancia cada hora. La incidencia, sin embargo, no supuso ningún riesgo, según aseguró el CSN.

Ascó I está obligada a cumplir con las rondas de vigilancia desde el pasado 20 de febrero, cuando la central nuclear informó al CSN sobre ciertas anomalías de diseño en el sellado de las barreras cortafuegos. Este problema, que también afecta a la central Ascó II, abre la posibilidad de que en caso de producirse un incendio accidental en la zona no está garantizada la impermeabilidad al fuego de ciertas partes de la instalación, entre ellas del edificio donde se encuentran los centros de control de ambos reactores.

La ronda de vigilancia que se tiene que realizar cada hora debe servir para detectar posibles incendios y poder dar tiempo a que los servicos de la central reaccionen con la celeridad requerida, dada la comprobada ineficacia de las barreras cortafuegos.

La medida impuesta por el CSN ha generado reiterados problemas en la nuclear. Desde que se estableció la obligatoriedad de las rondas horarias se han registrado al menos hasta cuatro incumplimientos de distintos periodos de duración, generalmente de unas dos horas.

Periodo más largo

La incidencia notificada ayer, sin embargo, supone el periodo más largo hasta el momento en el que se ha mantenido sin vigilancia contra el fuego una zona de la central nuclear.

También se han producido discrepancias entre la central de Ascó y el CSN sobre qué tipo de componentes deben estar sujetos a las rondas de vigilancia.

Por otra parte, las rondas de vigilancia también han detectado distintas incidencias que la central deberá corregir. En las inspecciones se han localizado diversas cajas de madera junto a material inflamable en zonas sensibles de la planta, como, por ejemplo, la existencia de bidones con unos 1.500 litros de aceite situados a menos de dos metros de un motor diésel operativo, una situación que incumple las normativas de seguridad antiincendios. La dirección de la central nuclear ha tomado nota de todos estos incidentes para garantizar que no puedan repetirse.

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