Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
La investigación judicial del 'caso Gürtel'

Las grabaciones revelan la amistad del entorno de Camps y la red Gürtel

El Bigotes asegura que el presidente valenciano le pidió un favor para su hermana

Las grabaciones del caso Gürtel en Madrid que ayer destapó el juez Antonio Pedreira reafirman aún más la estrecha complicidad que mantenía la trama corrupta que dirigía Francisco Correa con la cúpula del PP de Valencia. Se tutean, se sueltan groserías e insultos cariñosos, se llaman por teléfono sin importar la hora ni el día y, supuestamente, la trama agasaja a políticos con regalos de superlujo... Así se deduce de conversaciones grabadas por orden judicial entre Álvaro Pérez, El Bigotes, y Pablo Crespo, número dos de la red Gürtel.

Ya no son sólo, pues, los trajes que supuestamente regaló El Bigotes al presidente Francisco Camps y a su número dos, Ricardo Costa. En las grabaciones, Pérez, el hombre de confianza de Correa en Valencia, exhibe dotes de conseguidor de caprichos para ambos políticos. E incluso para familiares de éstos. Habla de un favor que le ha pedido Camps para su hermana, Estrella Camps, en relación con el Festival de Benidorm. "El hijo puta del presidente, en vez de pagarme, me manda a su hermana para darme otro marroncito", dice El Bigotes a Pedro García, entonces responsable de la televisión autonómica Canal 9, informó la Cadena SER.

Son muchas horas de grabaciones entre El Bigotes y Crespo, y entre éstos y los dos máximos jefes del PP de Valencia, que muestran, en definitiva, un clima de complicidad insólito. El Bigotes habla de Costa como si fuera uno más de ellos. Y se jacta de su fluido contacto con Camps, a quien se refieren con el apelativo de El curita. La Administración valenciana de Camps otorgó contratos a dedo en los últimos cuatro años a las empresas Gürtel por casi ocho millones de euros.

Según la parte del sumario destapada ayer en Madrid, Pérez y Crespo hablan en sendas conversaciones que mantienen los días 3 y 4 de noviembre del año pasado las gestiones que hacen para que Costa encuentre un coche de superlujo, modelo Infiniti, que el secretario general del PP adquirió y disfrutó durante meses hasta que quedó destrozado en un accidente. Crespo pregunta a El Bigotes: "Mira... eh, tú, ya. ¿Ricardo ya sabes como quiere el coche?". El Bigotes responde: "Eh, sí, igual que tú, lo que no sabía era el color (...)". Está acreditado que el vehículo lo pagó Costa de su bolsillo.

Hasta ahora se conocían conversaciones entre El Bigotes y Costa, pero en la parte del sumario (17.000 folios) que ayer hizo pública el juez Pedreira figura un diálogo entre Costa y el mismísimo Correa en la que se saludan como si se conocieran de toda la vida: "Tú, cabrón", le suelta Costa a Correa, "eso de que tenía un futuro acojonante siendo portavoz y secretario general y tal, que te lo cambio sin inventario". "Dentro de unos años tú serás futuro presidente del Gobierno". replica Correa.

Las grabaciones ordenadas por Garzón también muestran la amistad que se profesan El Bigotes y el presidente Camps. De hecho, hay dos entre ambos, que este periódico adelantó en abril, en la que Camps se dirige a él como "amiguito del alma" y le manifiesta que lo quiere "un huevo".

El Bigotes también estaba al tanto de regalos de lujo que otros políticos hacían supuestamente a Costa. Sugiere que el ex alcalde de Alicante Luis Díaz Alperi había regalado Costa un reloj de acero valorado en 25.000 euros. E incluso describe la satisfacción que le ha causado: "Ya le conoces, tío", dice El Bigotes a Crespo. "Con una cosa de estas se vuelve loco".

"Una foto con Obama"

Álvaro Pérez, El Bigotes, asegura que Camps le pidió que organizara una reunión con Obama nada más ser elegido presidente de EE UU. El 7 de noviembre de 2008, la policía transcribe: "Álvaro dice que le advirtió ayer a Paco que sentarse con Obama ahora es imposible, que hay en el planeta 500 tíos importantes o 500.000, que se quieren sentar con Obama". El abogado le dijo que con Richardson [gobernador de Nuevo México] no habría problema.

"Si tú y yo nos vamos con Paco Camps a ver a Richardson, yo sé que Paco es una de esas cosas que no olvidará jamás en la puta vida [...] y para mí sería la hostia". Pérez insiste sobre Camps: "Él lo que quiere [...] más adelante es la foto con Obama". Camps tuvo que conformarse con Richardson, con el que se entrevistó el pasado 16 de diciembre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de octubre de 2009

Más información