Entrevista:PEDRO LUIS ARIAS Viceconsejero de Universidades e Investigación

"No habrá problemas para que la UPV se adapte a Bolonia"

La Universidad del País Vasco (UPV) abre hoy el nuevo curso con el reto de ultimar todo para que sus estudios estén plenamente adaptados al plan Bolonia para el próximo, el 2010-2011. La UPV es una de las pocas universidades españolas que no ofrece este curso ya alguna titulación de grado, pero el viceconsejero de Universidades, Pedro Luis Arias, asegura que todo estará listo cuando llegue la hora. En ese momento, la universidad pública ofertará 87 titulaciones de grado. El verdadero desafío de Bolonia, asegura, no es tanto la modificación de las titulaciones como el cambio en el modo de enseñar.

Pregunta. La UPV será de las ultimas universidades en adaptarse al Plan Bolonia. ¿Qué dificultades ha encontrado para no aplicar ya las titulaciones de grado?

Pedro Luis Arias

Pedro Luis Arias (Barakaldo, 1959) ejercía como catedrático de Ingeniería Química en la Escuela de Ingenieros de Bilbao hasta el pasado mayo, cuando entró en el Gobierno. Antes ya había sido vicerrector de Ordenación Académica y de Profesorado (1991-96) con Juan José Goiriena al frente de la UPV. Lleva 27 años ligado a la universidad pública.

"La revolución de Bolonia es el cambio en la forma de dar la clase"
"La reconversión ha dejado una oferta equilibrada y razonable"

Respuesta. El problema ha residido en el periodo que medió entre la elección a rector de Juan Ignacio Pérez, que no salió adelante, y la elección final de Iñaki Goirizelaia. Eso supuso medio año de parálisis. Además, hay que tener en cuenta la complejidad propia de la UPV, con varios campus y titulaciones en todos los ámbitos.

P. ¿Todo estará listo para el próximo curso?

R. La UPV ha enviado a la ANECA

[la agencia universitaria que tiene que acreditar los planes de estudios] todas las titulaciones de grado, por lo que no hay problemas para que en el curso 2010-2011 empiecen los nuevos estudios con normalidad.

P. ¿Cuántas titulaciones de grado se impartirán?

R. En el ámbito de Arquitectura e Ingeniería, 31; en Ciencias Experimentales, 10; en Ciencias de la Salud, siete; en Ciencias Sociales y Jurídicas, 29, y en Humanidades, 10. A veces, contamos como grados diferentes títulos que en realidad se parecen. Por ejemplo, Enfermería en San Sebastián y en Vitoria cuentan como dos titulaciones de grado y no una.

P. ¿Y cuántas titulaciones convencionales se han perdido en esta reconversión a grado?

R. En el campo de las Ciencias Experimentales aumenta en uno; en Ciencias de la Salud, se gana uno; en Ciencias Sociales y Jurídicas se reducen tres; en Humanidades hay una reducción de una por la reordenación de los estudios de Filología, y en Arquitectura e Ingeniería se pierden siete.

P. En algunas facultades, la reconversión está costando dimisiones y sufrimiento.

R. Sobre todo porque se ha introducido un elemento que tiene que ver con el nivel de demanda actual y el previsible, Había titulaciones con un número de estudiantes muy bajo. La reconversión ha dejado una oferta equilibrada y razonable.

P. ¿Está el profesorado preparado para el Plan Bolonia?

R. La revolución tiene que ver con la metodología docente, con la forma de dar clase. Se reducirán las estrategias docentes tradicionales, como la clase magistral, para dar paso a otras estrategias más participativas, como seminarios, trabajos en grupo, evaluación continua. Supone un desafío para los profesores. Algunos se adaptarán de forma rápida y a otros les resultará más complicado, pero es un movimiento imparable. También supone un desafío para los alumnos, más acostumbrados a una forma de clase y evaluación por medio de un examen. Ahora tendrán que cambiar hacia un planteamiento coherente con la nueva oferta. Tendrán un trabajo más continuado en el tiempo y no concentrado para un examen. Deberán realizar búsquedas autónomas de información en lugar de recurrir a los consabidos apuntes que pasan de generación en generación.

P. ¿Resultará más fácil aprobar? ¿Puede convertirse el nuevo sistema en un coladero?

R. La decisión final se basa en un mayor análisis de lo que el alumno ha adquirido en conocimiento, habilidades, destrezas, mientras que antes se polarizaba en los contenidos. El nuevo sistema garantiza un trabajo más permanente y continuado por parte del alumno. Lo preocupante sería que aprobasen más estudiantes porque el nivel de exigencia bajara, pero no va ser el caso porque el nivel se mantiene, con lo que los alumnos trabajan más y se les evaluará de una manera más justa.

P. ¿Cuándo se pondrá en marcha la instalación tecnológica que suplirá a la fallida Fuente de Espalación de Neutrones?

R. Hemos empezado a dar los primeros pasos, como adquirir equipos proyectar el edificio y establecer relaciones con centros equivalente en Francia, Inglaterra y Japón. Nuestras instalación científico-técnica va a tener identidad propia, independientemente de si la Fuente de Espalaciones se construye o no en Suecia.

P. ¿Duda de que se haga?

R. El coste es tan elevado y en una situación como la actual de crisis es complicado. No está garantizada la financiación necesaria. Era una operación con cierto nivel de riesgo.

P. ¿Qué posibilidades tiene la UPV de que se le reconozca como un campus de excelencia cuando en las clasificaciones de docencia e investigación siempre está a mitad de la tabla?

R. A la hora de la elección se tienen en cuenta otros factores, como la interacción con otros campus y otras instalaciones. Se han presentado 96 propuestas de las que sólo 25 superarán la primera criba del Gobierno central. Después, un comité formado por expertos extranjeros elegirá a las 15 mejores. Aspiramos al reconocimiento.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 25 de septiembre de 2009.

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