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PSE y PP piden a los consistorios más implicación con las víctimas

El PNV critica el uso del informe del Ararteko para atacarle

La comparecencia del Ararteko, Iñigo Lamarca, en la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara vasca para explicar el informe sobre atención institucional a las víctimas del terrorismo volvió a recordar la inactividad de muchos ayuntamientos vascos -sobre todo los más pequeños- en la política de deslegitimación de la violencia terrorista. Socialistas y populares coincidieron ayer en resaltar que esos ejemplos de solidaridad con las víctimas -algunas tan sencillas como incorporar el lema ETA No a sus impresos o fachadas; colocar placas o monolitos o dedicar calles a su memoria- son "manifiestamente mejorables", según sus portavoces Mikel Unzalu (PSE-EE) y Carlos Urquijo (PP).

Ambos parlamentarios se fijaron en un dato que evidencia el "desinterés" de los consistorios en esta materia: sólo el 19% de los que han contestado a la encuesta del Ararteko (35 de los 251 municipios vascos) ha realizado iniciativas para hacer patente su rechazo a la violencia etarra y para recordar a los asesinados a manos de los terroristas.

Lamarca: "La amenaza de ETA es muy amplia y se está ampliando"

La retirada de pintadas y carteles de enaltecimiento de los etarras y a favor de ETA, una de las marcas de la casa de la consejería de Interior que dirige Rodolfo Ares, también planeó en el debate. El parlamentario socialista puso en evidencia a los consistorios que miran para otro lado en esa materia al recordar que sólo el 32%, según el informe, reconoce haber tomado iniciativas para borrar pintadas. Y subrayó que era "exigible" una "mayor colaboración" de los ayuntamientos.

Pero el dato que focalizó ayer parte de la discusión entre populares y el representante del PNV -como sucedió durante la presentación del informe, el pasado 13 de julio- fue el de que el 15% de los escolares de la ESO justifica la violencia. Urquijo lo consideró "demoledor" y apostilló que, en el caso de los estudiantes en el modelo D, el índice es aún mayor que la media de los escolares de entre los 12 y los 16 años.

El peneuvista Iñigo Iturrate denunció con contundencia los "usos perversos" que se han realizado de este informe para "difundir la idea de que sólo tienen que hacer autocrítica los nacionalistas" sobre el trato que han recibido las víctimas del terrorismo o para deslegitimar al Ejecutivo Ibarretxe. Censuró que los medios hubiesen puesto el foco en ese dato y que no citaran, por ejemplo, que un 8% de los escolares tiene un rechazo bajo o muy bajo a la utilización de las torturas o de las acciones ilegales contra el terrorismo.

Iturrate recordó que aquel porcentaje es similar al de la población vasca en general que no rechaza explícitamente a ETA. "Es el país que tenemos", llegó a concluir, en un tono que sonó resignado.

En el otro lado de la discusión se situó la representante de Aralar, Aintzane Ezenarro, que recordó la falta de testimonios de víctimas de la violencia ejercida por policías o la guerra sucia El ararteko admitió esta deficiencia, pero recordó que hoy en día "el terrorismo que aún existe sólo tiene un nombre, ETA" y su amenaza es "muy amplia y se está ampliando". El informe cifra en 42.000 las personas víctimas de la violencia de persecución. Lamarca se comprometió, no obstante, a incluir un anexo en el que se recojan esas otras voces porque "todas tienen el mismo valor y todas tienen que ser tenidas en cuenta".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 16 de septiembre de 2009