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Clooney y su novia Elisabetta ya no se esconden

El actor y la presentadora se dejan ver en la Mostra

La alfombra roja de Venecia consiguió ayer la foto más buscada, la de George Clooney y su novia, la italiana Elisabetta Canalis, que oficializaron así su relación ante cientos de seguidores que esperaban frente al Palacio de Festivales desde primera hora de la tarde.

Clooney apareció de riguroso esmoquin y Canalis con vestido largo azul turquesa, con escote palabra de honor, drapeado en el pecho y suelto con capas de gasa, que, según medios locales, es de la casa francesa Chanel.

En todo momento sonrientes, la pareja recorrió junta la alfombra roja con motivo del estreno de The men who stare at goats, el filme dirigido por Grant Heslov, protagonizado por Clooney y Ewan McGregor, que se estrenó ayer en la Mostra.

Ante los reclamos de sus fans, Clooney abandonó momentáneamente a su pareja para firmar autógrafos con su mano derecha vendada, debido a un accidente con una puerta de un coche, según explicó el actor en una rueda de prensa.

Clooney firmó autógrafos, se hizo fotos y respondió a las preguntas de sus admiradores, que habían colgado carteles como Come here again.

Pero también Canalis tiene sus seguidores en Italia, donde es presentadora de un programa de la MTV. Ante los gritos de sus admiradores, descendió los escalones que la separaban de ellos para firmar unos cuantos autógrafos.

El actor se reunió después con los miembros de su equipo, McGregor -que asistió solo y vestido con un traje negro al más puro estilo de los años sesenta- y el director de la película, Heslov, que calificó la situación de "surrealista", en unas breves declaraciones a la televisión del festival.

McGregor, tras firmar la correspondiente tanda de autógrafos, se mostró impresionado por la recepción. Su compañero de reparto llegó a la puerta del palacio, tras su baño de multitudes, en el último minuto para recoger a su novia, hacerse una foto con los caribinieri y entrar a toda prisa en la sala.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de septiembre de 2009