Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Ahmadineyad se niega a negociar sobre el programa nuclear iraní

Hugo Chávez promete enviar 20.000 barriles de gasolina al día a Teherán

Irán mantendrá su polémico programa nuclear y rechazará negociar sus "legítimos derechos", advirtió ayer el presidente Mahmud Ahmadineyad en su primera conferencia de prensa tras su toma de posesión para un segundo mandato. El presidente iraní desafió así el ultimátum dado por el mandatario de Estados Unidos, Barack Obama, para que Teherán reanude las conversaciones nucleares con las grandes potencias antes de que acabe septiembre. "Desde nuestro punto de vista, la discusión sobre nuestro programa nuclear ya está cerrada", afirmó Ahmadineyad. "Vamos a seguir trabajando estrechamente con el Organismo Internacional de la Energía Atómica [OIEA, de Naciones Unidas], pero nunca negociaremos sobre nuestros legítimos derechos".

Irán insiste en que su programa nuclear está únicamente dirigido a la producción de energía eléctrica y niega que tenga como objetivo la fabricación de armas atómicas. Obama ha pedido a Teherán que acepte antes del fin de septiembre la oferta de seis grandes potencias (Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Rusia, China y Alemania) para que suspenda sus actividades de enriquecimiento de uranio a cambio de recibir ayudas económicas comerciales. El Consejo de Seguridad de la ONU ha impuesto a Irán sanciones desde 2006 para que acepte reabrir las negociaciones sobre su programa nuclear.

Ahmadineyad dijo estar listo para participar en un debate público con Obama. "Éste es el mejor sistema de diálogo, ante los medios de comunicación. El tiempo de los contactos y los acuerdos secretos ya ha pasado", aseguró, antes de anunciar que Irán está dispuesto a cooperar en el "uso pacífico de la energía nuclear" y en el control de la expansión de las armas atómicas. El presidente iraní anticipó la próxima presentación de una serie de propuestas frente a los "desafíos globales" para que sean tenidas en cuenta por las grandes potencias. "Siempre hemos estado y estaremos dispuestos a negociar [con los seis países] y a escuchar sus opiniones", dijo.

Por otro lado, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, anunció el domingo en Teherán que su país exportará a partir de octubre 20.000 barriles de gasolina al día a Irán, quinto productor mayor mundial de petróleo, pero que sólo cuenta con capacidad de refino para el 60% de sus necesidades de combustible. Chávez y Ahmadineyad han alcanzado también un acuerdo para desarrollar en el futuro inversiones conjuntas por un importe de 760 millones de dólares (530 millones de euros) en sus respectivos sectores energéticos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 8 de septiembre de 2009