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El padre de la etarra Aranalde también huyó en 2004

Acudió al juzgado durante dos años antes de fugarse

Jokin Aranalde Olaondo, padre de la etarra Maite Aranalde, que se fugó el pasado fin de semana aprovechando un error burocrático que determinó que el juez Eloy Velasco la dejara en libertad bajo fianza de 12.000 euros, también se había fugado en 2004 y se encuentra desde entonces en busca y captura.

El padre de la etarra, de 62 años, según reveló ayer El Correo, fue detenido el 25 de marzo de 2002, cuando era responsable de Batasuna en la localidad guipuzcoana de Tolosa, y acusado de un delito de colaboración con banda terrorista. En concreto, fue acusado de haber entregado en nombre de ETA cartas para captar miembros de la banda terrorista a Eider Ijurko y Ekaitz Aramendi, detenidos más tarde por formar parte del complejo Donosti.

El juez Baltasar Garzón, que se encontraba en funciones de guardia, le tomó entonces declaración y decretó su libertad bajo fianza de 12.000 euros, de conformidad con el fiscal. Al mismo tiempo se le impuso la obligación de comparecer periódicamente en el juzgado o comisaría más próxima a su domicilio.

Garzón pasó las actuaciones a su compañero Ismael Moreno, titular del Juzgado Central de Instrucción número 2, por ser el competente en el caso.

El 12 de septiembre de 2003, el citado juez dictó auto de procesamiento contra Jokin Aranalde por el delito citado, al tiempo que se acordaba rebajar la libertad bajo fianza de 12.000 euros a libertad provisional sin fianza. También se fijaba la obligación de Aranalde de comparecer en el juzgado los días 1 y 15 de cada mes.

El procesado estuvo cumpliendo puntualmente las comparecencias hasta el 14 de septiembre de 2004, esto es, durante dos años y cinco meses, cuando se informó a la Audiencia Nacional de que Aranalde no se había presentado y de que no se tenían noticias de su paradero.

La fiscalía solicitó el 20 de septiembre la prisión y la busca y captura del procesado; el juez acordó ambas medidas el 22 de septiembre de 2004. Como no pudo ser hallado, el juzgado decretó el 19 de octubre de ese mismo año el auto de rebeldía.

El padre de Maite Aranalde, que era bedel de una ikastola, llegó a ser cabeza de lista por Guipúzcoa de la ilegalizada Askatasuna en 2001. Una vez en libertad bajo fianza, Jokin Aranalde pasó a formar parte de una representación de Batasuna que en una rueda de prensa ofreció al PNV sus votos si servían para apoyar la autodeterminación.

La etarra Maite Aranalde, que había cumplido seis años de prisión en Francia por asociación de malhechores, el delito equivalente francés a la pertenencia a banda terrorista recogida en el Código Penal español, está acusada de tenencia de armas y explosivos. La activista también tiene pendiente otra causa por participar en la colocación de varios artefactos en las proximidades de varias gasolineras de Madrid durante el puente de la Constitución del año 2004.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de septiembre de 2009