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DÍAS DE DIVERSIÓN

Un lío de 60 metros de altura

Los feriantes amenazan con no pactar en 2010 los precios de las barracas

Desde casi cualquier punto de Bilbao se puede contemplar estos días, coronando el parque Etxebarria, dos norias: una de 60 metros de altura; otra más pequeña, de 40. Son el símbolo del enfrentamiento entre los feriantes y el Ayuntamiento que arrastran las fiestas de este año. Este año, los barraqueros, además de pagar al consistorio 382.000 euros en concepto de tasas, han tenido que hacer frente al alquiler de un solar en el que dejar sus caravanas.

Bilbao, se quejan los feriantes, es el único lugar de España donde no pueden acampar al lado de sus atracciones y casetas. Tienen que buscar por su cuenta un solar donde alojarse y pagar, en este caso, "cerca de 30.000 euros más por el alquiler, la contratación de un grupo de electrógenos que nos suministre electricidad y la seguridad", señala el secretario de la Asociación de Feriantes Autonómos de Euskadi, Alberto Domínguez. Los barraqueros no entienden por qué desde hace dos años no pueden acampar en el parque Etxebarria y por qué este año el consistorio no les ha facilitado un terreno público.

Los barraqueros tienen que alquilar un solar en el que dejar sus caravanas

Domínguez también recuerda que han aceptado congelar el precio de las atracciones y que el País Vasco es el único lugar donde se pacta de antemano la cuantía de las entradas. Si el año entrante se vuelven a encontrar con el mismo problema, aseguran que sufragarán sus gastos extra subiendo los precios.

La antigua fábrica de Artiach, en Zorrozaurre, un solar mal asfaltado, se ha convertido en un laberinto de 100 caravanas en las que viven 75 familias. María Rodríguez, de 22 años, la hija del vigilante de seguridad que han contratado los feriantes, enseña el recinto como si de un tour turístico se tratase. En los laterales del solar se amontonan escombros, recuerdo de los antiguos inquilinos, una decena de okupas, y por el suelo, una maraña de mangueras que van a parar a una tubería gris que sirve de desagüe. Los nuevos moradores de la que fue una fábrica de galletas se resignan. Saben que no pueden prescindir de Bilbao, pero insisten en que en 2010 no pueden volver a instalarse en esas condiciones.

Los feriantes se agolpan para coger el autobús que les lleva hasta el recinto ferial, cuatro por la mañana y otros tantos entre la tarde y la noche. Mientras, en el parque Etxebarria, compiten las dos norias. Los barraqueros se opusieron a la de 60 metros al considerar que era una imposición del Ayuntamiento. En el aire queda la incógnita de si el año que viene, al igual que este, los bilbaínos podrán subirse a las atracciones por 1,5 euros durante un día.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 19 de agosto de 2009