Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
Entrevista:JOSÉ CHAMIZO | Defensor de pueblo andaluz

"Ha habido falta de reflejos y se ha dejado que se resuelva solo"

José Chamizo es defensor del pueblo andaluz y del menor. Acumula títulos, premios y regalos en su despacho. Es doctor honoris causa y tiene la medalla de Andalucía, pero sólo al hablar se vislumbra que una de sus grandes escuelas ha sido la calle. Trabaja contra el chabolismo, las drogas y el absentismo y fue el primero en denunciar la situación de las 300 personas huidas del Polígono Sur. Su principal preocupación: los menores.

Pregunta. ¿Cree que la Junta podría haber actuado de otra manera para no llegar a esto?

Respuesta. Sí hombre, por supuesto. Han faltado reflejos, agilidad. Se ha pensado que los problemas se resuelven por sí mismos. Y los problemas, si no intervienen las administraciones, no siempre se resuelven por sí mismos. Yo creo que ha habido un exceso de confianza en que las soluciones iban a venir rodadas.

"Ahora se pagan las consecuencias de una gestión nefasta en Los Bermejales"

P. ¿Cómo se podía haber hecho mejor?

R. Acelerando. Después de un mes y medio, haber hecho un estudio individualizado de las familias, viendo las que podían volver, y si no, buscar alternativas.

P. ¿Y con los menores?

R. Pues estudiar cada caso también, hay muchos que estaban yendo al colegio, Y si había menores absentistas pues hay que utilizar los mismos recursos que se utilizan con todo el mundo. Ahí no hay excepción.

P. ¿Cómo es posible que en el siglo XXI la sociedad permita que pase esto?

R. Precisamente, el siglo XXI no es para tocar campanas. Es una sociedad que por una parte habla de solidaridades pero a la hora de la verdad la gente se echa para atrás. El problema es que nadie quiere vivir con chabolistas, aunque hayan pasado por un proceso educativo. Y no se puede comprender ¿no?, eso no facilita nada.

P. ¿Qué debería existir para que no haya 300 personas vagando durante cuatro meses?

R. Yo llevo hablando más de cinco años de la necesidad de construir albergues para estas situaciones de emergencia. Distintos de los centros de transeúntes, que, afortunadamente, ya en Sevilla funcionan adecuadamente.

P. ¿Por qué no los han llevado a estos centros?

R.Porque no había sitio, ésa es la razón oficial.

P. El problema de estas familias viene desde la bolsa que se les entregó con 42.000 euros sin más medidas.

R. Evidentemente. Hubo una gestión nefasta. Debería de haberse incorporado un plan que estaba hecho pero no se ejecutó. Se tiró por el camino más fácil y se están pagando las consecuencias. En los temas sociales los políticos tienen que estudiar más, porque tienen cierto desconocimiento.

P. ¿Hay falsa tolerancia con determinados sectores sociales?

R. Estamos todos obligados a respetar el marco jurídico.

P. ¿Pero, cree que se cumple por igual?

R. No. Hay una excesiva malentendida tolerancia que al final está perjudicando a ellos mismos. Porque hay muchísimas personas del pueblo gitano que viven absolutamente integrados y manteniendo sus señas de identidad. Ni ellos ni ellas quieren que haya tolerancia de este tipo. Crea la desigualdad.

P. ¿Es duro que ellos mismos provoquen una situación y la arreglen, de momento?

R. Me parece absurdo.

P. ¿Dónde queda la democracia y el estado de derecho?

R. La cosa queda mal. ¿Tantos años para esto, para volver al principio? Esto es una mala gestión. No digo que se haga desde la maldad, pero sí desde el dejar pasar a ver qué sucede.

P. ¿Quién debería estudiar las familias una por una?

R. Yo creo que una mesa de trabajo conjunta, como la que había. El Ayuntamiento, Asuntos Sociales, Vivienda, Educación, Salud...

P. Pero la mesa no funcionó.

R. Pero tiene que funcionar. Hay cosas que no se pueden dejar para mañana. Y hay muchas cosas que han dejado para mañana. Y así no se pueden arreglar.

P. ¿Cómo ha respondido la Administración a la oficina?

R. Ha sido una respuesta positiva, nos dan lo que le pedimos. Pero yo no quiero que tengan respuesta conmigo, quiero que tengan respuestas con ellos.

P. ¿Y ahora qué?

R. Ahora quien tiene el problema es el barrio y el comisionado, que están trabajando mucho. Soluciones de momento no hay, nada más que lo que se ve. No sé qué solución le van a dar.

P. ¿Volverán los menores al colegio en septiembre?

R. Eso espero, ellos no tienen por qué pagar esta locura. Hay niños que iban bien. Además, es la única solución que tiene esto. Ellos son el futuro de un cambio. Y después de esta experiencia, no sé cómo habrán quedado sus cabezas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de agosto de 2009