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Los tres trozos de una causa con conexiones

Salvo los jueces de la Sala Segunda del Tribunal Supremo que decidieron asumir sólo la parte de la trama Gürtel que afecta a los aforados nacionales Luis Bárcenas y Jesús Merino, casi ningún jurista entiende por qué esta causa ha acabado dividida en tres trozos. La que lleva el Supremo, la que tramita el Tribunal Superior de Valencia (sólo respecto a sus aforados, entre ellos, el presidente Camps) y la que investiga el Superior de Madrid, el grueso de la causa, con y sin aforados.

El Tribunal Superior de Valencia, al igual que hizo el Supremo, dictaminó que sólo investigaría a sus aforados por la supuesta recepción de dádivas de la trama, pero rehusó investigar a quiénes habían hecho los regalos. Los primeros problemas del actual desgajo de la causa ya han empezado a aflorar. Hoy, el Tribunal Superior valenciano tiene que decidir si atiende los recursos de sus aforados y archiva la causa y, por otro lado, si la mantiene abierta y estima la petición de su homónimo de Madrid de investigar también a quienes dieron los regalos a los aforados (esto es, los jefes de la trama corrupta Francisco Correa, Pablo Crespo y Álvaro Pérez, El Bigotes). Si el Superior de Valencia se mantiene hoy en sus trece y ciñe la investigación a sus aforados, el asunto tendría que resolverlo el Supremo.

El caso de Barrionuevo

Fuentes del Supremo han señalado: "¿En qué cabeza cabe que en Valencia sea juzgado Camps por recibir regalos y no quien se los da, El Bigotes y compañía?" La decisión del Supremo de asumir sólo a los aforados nacionales y obviar a los otros también rompe la jurisprudencia y puede dar lugar a resoluciones contradictorias sobre hechos similares según el órgano judicial que las dicte. En el caso GAL, la imputación del entonces ministro y aforado José Barrionuevo arrastró toda la causa, con sus imputados, aforados o no, al Supremo. ¿Por qué ahora el Supremo varía esa doctrina? ¿Acaso huye de una investigación que alcanza los 100.000 folios? El grueso de la causa se lo ha dejado al Tribunal Superior de Madrid y, una mínima parte, al de Valencia.

"¿Qué pasaría ahora si el Superior de Madrid, esgrimiendo los mismos argumentos del Supremo, ciñe las pesquisas a sus aforados, tres diputados de Madrid?" Algunas fuentes del Supremo creen que las diligencias volverían a manos del primer instructor de este caso, Garzón; otras sostienen, en cambio, que el competente sería un juzgado de plaza de Castilla (Madrid). Al que, de pronto, le caería una investigación de miles de folios y un caso fragmentado. Es decir, otra causa eternizada.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 3 de agosto de 2009