Los escándalos que afectan al PP

Cinco meses de insidias del PP para ocultar el espionaje

La Comunidad y sus medios afines dijeron que los partes eran fabricados

El Gobierno de Esperanza de Aguirre, y algunos diputados del PP, han tratado de ridiculizar el caso de espionaje en la Comunidad de Madrid, durante estos cinco meses, desde que el pasado 19 de enero se destapó la trama de seguimiento y vigilancia de altos cargos regionales. Incluso la propia presidenta madrileña puso en duda que la información fuera veraz. "¿Por qué creen a EL PAÍS?", llegó a preguntar a los periodistas el mismo día que saltó la trama.

El consejero de Sanidad, Juan José Güemes, que también es portavoz del PP madrileño, aseguró el 30 de enero: "El Gobierno de Madrid emprenderá acciones legales contra el fabricante de las noticias falsas, de esa gran mentira y ese enorme bulo gravemente calumnioso y ofensivo hacia la inteligencia de los lectores de EL PAÍS". Cuando está a punto de finalizar la comisión de investigación de la Asamblea de Madrid, cerrada por el PP, con su mayoría, afirma el 9 de marzo: "[Los partes de espionaje] se han fabricado en la propia redacción de EL PAÍS o los han comprado".

Más información

No fue el único consejero. En la comisión, es Francisco Granados, titular de Interior, Justicia e Interior, el que trata de desmontar las informaciones de EL PAÍS al descalificar los 33 partes de seguimiento. Según su testimonio en la Asamblea, supuestamente no coincidían con las agendas de los espiados, como había publicado El Mundo. Este diario trató de montar una estrategia de descalificación de las informaciones sobre el caso del espionaje, basándose en un error de EL PAÍS, que transcribió mal una fecha. "Muchos partes no se corresponden con la agenda. Es incompatible estar en Chinchón y León a la vez", espetó Granados en su comparecencia, para demostrar que mientras los espías sitúan al ex consejero Alfredo Prada en Chinchón, estaba en León. Pero el parte no ofrece dudas: el 13 de mayo Prada estaba en Chinchón y EL PAÍS publica una fotografía del ex consejero en ese lugar, ese día. El propio Prada lo confirmó, pero Granados no se dio por enterado. El consejero también intenta colar en la comisión que las letras manuscritas aparecidas en los partes correspondían a un solo día. Pero al menos hay otros dos partes donde aparecen textos manuscritos con nombres y números: "Casualmente el parte falso (del 15 de marzo) es el que tiene las anotaciones manuscritas".

La claque contra la trama de espionaje continúa en la Asamblea, con algunos diputados populares. "La piedra angular de esta acusación eran los supuestos partes, que a día de hoy no se sostienen", afirmó el portavoz del grupo del PP, David Pérez, en la comisión. Allí llegó a asegurar que los partes eran falsos, pese a que el PP admitió en su día que no los conocían en su totalidad y que sería "una ilegalidad" porque estaban en ese momento a disposición de la fiscalía.

"Ha quedado demostrado que los hechos que dieron lugar a la comisión no son ciertos", zanja Pérez, al cierre de la comisión. Y llega a asegurar: "Los presuntos espiados no existen". Pero ahí están, son sus propios compañeros de partido: Alfredo Prada, Manuel Cobo, Carmen Rodríguez Flores, Juan Carlos Fernández...

En la comisión del espionaje interviene también, para descalificar con saña a EL PAÍS, Pablo Casado, diputado autonómico y entonces asesor de Prada. Ahora es el secretario de José María Aznar en FAES. Casado aparecía en la fotografía de Chinchón con el ex consejero Prada, porque ambos asistían ese día a un acto de la Consejería de Justicia. "A día de hoy el único caso de espionaje demostrado es el de Manuel Pizarro por parte del CNI e Interior", afirma en una entrevista el 17 de marzo. La misma táctica la sigue el portavoz adjunto de los populares, Juan Soler Espiauba, que califica a EL PAÍS de "diario sensacionalista, con problemas económicos".

DECLARACIONES QUE LAS PRUEBAS POLICIALES HAN DEJADO EN ENTREDICHO

- David Pérez, portavoz del PP en la Asamblea de Madrid. "Los partes publicados por EL PAÍS se han demostrado más falsos que el paraíso comunista".

- Juan José Güemes, portavoz del PP de Madrid. "Los partes se han fabricado en la propia Redacción de EL PAÍS o los han comprado, sin contraste con la realidad".

- Juan Soler, portavoz adjunto del PP en la Asamblea de Madrid. "EL PAÍS es un diario sensacionalista con problemas económicos".

- Pablo Casado, presidente de Nuevas Generaciones. "A día de hoy el único caso de espionaje demostrado es el de [Manuel] Pizarro por parte del CNI e Interior".

- Esperanza Aguirre, presidenta de Madrid. "Cualquiera que dé por buena la información de EL PAÍS tendrá que rectificar, y si no, tendrá que vernos en los tribunales".

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 29 de julio de 2009.

Se adhiere a los criterios de
Lo más visto en...Top 50