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El ex presidente de la AVT deja la asociación de víctimas

Alcaraz ha mantenido varias disputas con la actual dirección

Francisco José Alcaraz, presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) de 2004 a 2008, anunció ayer que ha pedido la baja como miembro. Durante su mandato llegó a declarar que "los terroristas [de ETA] esperan con ansia que Zapatero sea el próximo presidente del Gobierno".

En una carta difundida ayer, atribuye su marcha de la asociación a desavenencias con la actual dirección. No obstante, las posiciones de Alcaraz y sus seguidores son minoritarias en la Asociación de Víctimas del Terrorismo frente a las del actual presidente, José Antonio García Casquero.

Alcaraz acusa a la actual junta directiva de dar un "trato vejatorio" a los socios, de provocar un "desvío en el gasto" del 30% del presupuesto de la agrupación y, sobre todo, de la ausencia de movilización - "rebelión cívica", la llama él- contra el Gobierno. "No quiero ser cómplice de una nefasta gestión", sostiene.

Alcaraz y sus partidarios perdieron además todas las votaciones frente a los seguidores de García Casquero en la asamblea que la AVT celebró el sábado en Madrid.

La decisión de Alcaraz llega tras un fin de semana en el que acusó a Francisca Hernández, viuda de la última víctima de ETA, Eduardo Puelles, de pertenecer al "entorno nacionalista y terrorista". Francisca Hernández afirmó en el funeral por su marido: "No conseguirán nada los terroristas porque gracias a Dios hay mucha gente como mi marido".

Pocos presagiaban la marcha de Alcaraz de la AVT en abril de 2008 cuando su sucesor, García Casquero, fue elegido presidente con el 97% de los votos, y proclamó nada más tomar posesión: "Estamos contra todo el que negocie con asesinos". Una consigna que iba en la línea de su antecesor, de enfrentamiento con el Gobierno de Rodríguez Zapatero, del que Alcaraz llegó a decir que era el "embajador de ETA". Esa y otras declaraciones similares le costaron numerosas querellas, luego siempre archivadas por los jueces.

García Casquero tachó ayer de "sarta de mentiras" la explicación de Alcaraz sobre los motivos de su abandono. Cuando éste presidía la AVT, la asociación convocó ocho grandes manifestaciones contra la negociación con ETA. Un ejemplo de la "rebelión cívica" que Alcaraz echa ahora en falta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de julio de 2009