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La Caja de Jaén busca una fusión "con celeridad"

La Caja de Jaén, la entidad más pequeña del sistema financiero andaluz, trabaja ya con la hipótesis de una fusión inmediata. Aunque de momento no ha reconocido conversaciones formales con otra caja, sus directivos son conscientes de que el nuevo escenario económico y los "deseos" del Banco de España y los gobiernos central y autonómico de avanzar hacia la concentración no pueden dejar a la caja como "una isla".

"2010 será el año más difícil para las cajas de los últimos 30. Por eso parece razonable abordar este tema con la mayor celeridad". El director general de la caja, Dionisio Martín, se mostró ayer así de rotundo al valorar el futuro de la entidad, un tema hasta ahora tabú para los directivos.

Si hasta ahora la Caja de Jaén ha venido defendiendo su independencia, las continuas llamadas a la concentración tanto del Banco de España como de la Administración han acabado por derrumbar la voluntad de la caja jiennense. Eso sí, el presidente, José Antonio Arcos Moya, dejó ayer claro que no se venderán al mejor postor y que la buena salud de la entidad -sus ratios de liquidez, solvencia y riesgo están por encima de la media de las cajas españolas- les pone en una situación muy favorable para elegir socios.

Condiciones

Arcos Moya puso encima de la mesa una serie de principios para iniciar el diálogo con otras entidades: la viabilidad económica del proyecto, el mantenimiento del modelo jurídico de la caja (fundación-empresa), el mantenimiento del empleo, la territorialidad y garantizar las inversiones en la provincia y la obra social. Para ello, el presidente hizo valer el acuerdo que adoptó el consejo de administración en julio de 2005, que apostaba por un proyecto viable desde el punto de vista financiero, aunque recogía la posibilidad de compartirlo con otras entidades si las circunstancias estratégicas y de mercado conducían a ello. Años atrás, la Caja de Jaén ha estado en el punto de mira de Unicaja y de Caja Granada.

La asamblea de la caja aprobó ayer los datos de 2008, que se cerró con una caída en el resultado neto consolidado del 25,14%, aunque con casi cuatro millones de beneficios. El año terminó con un coeficiente de solvencia del 12,60%, lo que la sitúa en el puesto 13 de las cajas españolas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de julio de 2009