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Necrológica:

Vicente Vila, 'Wila', el último cartelista de la Guerra Civil

Creó la obra más emblemática de la República

"Cuando más he disfrutado ha sido cuando he visto mis carteles por las calles de Valencia", dijo el pintor Vicente Vila Gimeno cuando le ofrecieron visitar la inauguración de la exposición Art i propaganda, cartells de la Universitat de València, organizada en 2003 por UGT y dicha Universidad de Valencia. "Tenía ya más de 90 años y estaba muy mal de las piernas, dijo que se cansaba y no quería ir", explicó ayer su hija, Amparo Vila. El pintor, que firmaba casi siempre como Wila, falleció en Madrid, a los 101 años, el pasado domingo, 28 de junio.

Junto a otro grupo de artistas gráficos, se ocupó durante la Guerra Civil de dibujar los carteles de propaganda republicana que animaron a los valencianos a mantener la moral.

El más famoso, sin duda, es el titulado Soldado instrúyete. "Fue emblemático del espíritu de la República, que quería extender la formación y la cultura a todos los estratos sociales, incluso durante la guerra: a través de un periódico que se publicaba y se llevaba al frente, o con bibliotecas populares que se mantenían abiertas", continuó su hija. Esta obra fue el cartel anunciador de la exposición antes mencionada, que visitó durante meses muchas ciudades españolas. Ha sido reproducido en multitud de libros, exposiciones, eventos y películas, "como Ay, Carmela; fue la imagen del momento".

Vila Gimeno colaboró en aquel taller de cartelistas con creadores como el famoso Josep Renau. "Éste fue más conocido, porque se tuvo que exiliar en México y allí fue un gran muralista; luego vivió en Alemania, donde, a su muerte, su hija montó una fundación, gracias a la cual la obra de su padre se conoce en todo el mundo". Entre otros artistas estaban también Eleuterio Bauset, Arturo Ballester o Rafael Raga, "este último fue un gran amigo suyo". "Que sepamos, todos han muerto, creemos que mi padre era el último que quedaba", aseguró Amparo. Las obras de todos ellos se recogieron en Art i propaganda.

Escondidos en un estudio

Vicente Vila nació en Valencia el 30 de abril de 1908 "casi con un lápiz en la mano, dibujaba todo el rato desde muy pequeño". Estudió Bellas Artes en la Escuela de San Carlos, donde obtuvo el premio extraordinario de fin de carrera. "Los carteles de la Guerra Civil los fue escondiendo en un estudio de Valencia y años después recuperó todos los rollos".

Gracias a esto, su obra está catalogada en la Universidad de Valencia, la de Barcelona, la Fundación Pablo Iglesias, o el Archivo Histórico de Salamanca, entre otros centros de arte y cultura.

"Como no tenía adscripción política, cuando acabó la Guerra Civil pudo salir de Valencia y nos fuimos a Madrid". Allí trabajó en los estudios de decoración y publicidad de productoras cinematográficas como Cifesa y Samuel Bronston: "Pintaba los carteles que anunciaban las películas en los cines y trabajó en los decorados de 55 días en Pekín". También era ilustrador de libros: "Algunos aparecen en la película El florido pensil, porque las portadas de los libros con los que estudiábamos entonces, sobre todo las de la editorial SM, las hacía él".

Pero "seguía sintiéndose cartelista y se presentaba a casi todos los concursos", muchos de los cuales ganó, como los de Fallas de 1941, 1942, 1943 y 1944; los de la Feria de Julio valenciana en 1941 y 1951, o los de la Corrida de la Beneficencia de Madrid en 1975 y 1978.

"Fue menos conocido porque sólo le preocupaba mantener a su familia, y pintar y pintar", opinó ayer su hija. Con sus óleos, retratos y paisajes del natural en acuarela participó también en numerosas exposiciones y certámenes. Hasta su jubilación fue además profesor de dibujo en la Escuela de Artes y Oficios de Madrid. "A pesar de su edad, hasta el último día mantuvo la mente lúcida y la afición a la pintura".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 30 de junio de 2009