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La policía no aclara la identidad de 14 agentes encubiertos de la CIA

Operaron en España y se les busca por dos secuestros en Europa

La policía española no aclara la identidad de 14 presuntos agentes de la CIA que operaron en España con nombres falsos y que, además, son sospechosos de secuestrar a dos personas en Italia y Macedonia. Tras meses de investigaciones la Comisaría General de Información afirma en un escrito dirigido a un juez de la Audiencia Nacional que tampoco ha acreditado su habilitación como pilotos civiles.

El juez Ismael Moreno remitió a la policía un informe de la ONG de abogados londinense Reprieve en el que se recogen numerosas pruebas de la falsa identidad que estos supuestos 14 agentes de la CIA emplearon en sus viajes a España en fechas previas a los secuestros del imán egipcio Mustafá Osama Nasr y del ciudadano alemán-libanés Hamed Al Masri raptados en Italia y Macedonia.

El magistrado, titular del juzgado de instrucción número dos de la Audiencia Nacional, a petición del fiscal Vicente González Mota, reclamó a la policía que esclareciera la identidad de los agentes cuyos vuelos civiles aterrizaron en Palma de Mallorca en los años 2004 y 2005. La fiscalía sospecha que los nombres que utilizaron en sus pasaportes, tanto los pilotos como la tripulación, son falsos. Los agentes de la CIA emplearon esas identidades ficticias en hoteles, hicieron llamadas telefónicas a sus domicilios próximos a la sede de la agencia en Virginia (EE UU) y utilizaron tarjetas de crédito para sus compras.

La respuesta de la policía, a la que ha tenido acceso EL PAÍS, dice escuetamente que "las diligencias de verificación sobre identidades de las tripulaciones y habilitación como pilotos han resultado negativas". La policía no explica en su escrito al juez que diligencias de verificación ha practicado e informa de que los 14 miembros de estas tripulaciones sobre los que se reclamó una investigación están reclamados en búsqueda y captura por las autoridades alemanas por el secuestro de Masri.

Ismael Moreno solicitó también a la policía las llamadas telefónicas hechas por ocho clientes anglosajones desde el hotel Royal de Ibiza entre el 6 y el 12 de febrero de 2005. Todos pertenecen a una de estas tripulaciones bajo sospecha, un equipo que participó en siete secuestros y traslados ilegales, según documentos consultados por este periódico. La policía responde al juez que Eric Matthew Fair gastó 43 euros en llamadas telefónicas y que la factura de James Fairing ascendió a un euro. Ambos son pilotos. El resto de la tripulación no utilizó el teléfono desde sus habitaciones.

La noche del 22 de enero de 2004, la tripulación del Boeing 737 N313P se alojó en el hotel Marriot San Antem de Palma de Mallorca y se registraron los nombres de 13 personas: los dos pilotos se inscribieron como James Richard Fairing y Eric Matthew Fair, pero en realidad se trata de James Kovalesky y Eric R. Hume, según asegura Olivier Minkwitz, investigador de Reprieve, después de haber cruzado datos en bancos de la aviación de EE UU y comparado los teléfonos a los que llamaron desde España. El avión en el que iba esta tripulación viajó el día 23 de enero desde Mallorca a Skopje (Macedonia), donde recogió al secuestrado Al Masri y lo trasladó a una prisión de Kabul (Afganistán). Allí permaneció cinco meses y sufrió toda clase de torturas. El aparato regresó vía Timisoara (Rumania) a Mallorca, donde la tripulación permaneció dos noches en el mismo hotel y con las mismas identidades supuestamente falsas, según ha confirmado la Guardia Civil.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 28 de junio de 2009