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El PSE insta a Olano a someterse a una cuestión de confianza

El socio del PNV mantiene la necesidad de cambios fiscales

El portavoz socialista en las Juntas Generales de Guipúzcoa, Julio Astudillo, aprovechó ayer que el PNV y Alkarbide (antes EA), socios en el Gobierno foral, continúan a la gresca por una polémica fiscal para solicitar al diputado general, el peneuvista Markel Olano, que se someta a una cuestión de confianza para constatar "si mantiene el respaldo inicial que obtuvo hace dos años, cuando fue elegido para el cargo". Astudillo afirmó que Olano se está mostrando "incapaz" de resolver la "patente" situación de "división" existente entre los nacionalistas en el seno de la Diputación.

La propuesta de los socialistas no encontró respaldo en el resto de los grupos de la oposición, que la calificaron como "un brindis al sol" o "mera retórica política". La portavoz del PP, Regina Otaola, no entró a analizar la petición de Astudillo, puesto que "corresponde a Olano someterse a una cuestión de confianza". "Otra cosa es que se articulen los mecanismos para presentar una moción de censura", apuntó. El PP, en todo caso, tiene previsto pedir la comparecencia de Olano en las Juntas para que explique sus relaciones con Alkarbide. Socialistas y populares suman 22 junteros, uno menos que PNV y Alkarbide, por lo que necesitarían, al menos, el concurso de otro partido para intentar desalojar a Olano de su cargo.

Aralar consideró la solicitud de Astudillo parte del juego político, aunque "no tiene ningún efecto práctico". Ander Rodríguez, de Alternatiba, sostuvo que una cuestión de confianza es "una prerrogativa que corresponde al diputado general".

Mientras, la disputa entre el PNV y Alkarbide fue ayer a más tras las declaraciones realizadas por el director de Finanzas y Presupuestos de la Diputación, Martín Beramendi, quien reconoció la existencia de discrepancias con los peneuvistas, aunque agregó que resulta normal que a lo largo de una legislatura se produzcan desavenencias dentro de un gobierno. La polémica se encendió cuando el diputado de Hacienda, Pello González, tmbién de Alkarbide, propuso suprimir la ayuda de los 400 euros y subir un punto la retención a las rentas más altas. González fue desautorizado por el portavoz foral, Eneko Goia, del PNV, quien negó que estén previstos cambios tributarios.

Beramendi opinó al respecto que "la revisión de la fiscalidad en un momento de crisis siempre tiene que estar en la agenda política de cualquier institución". Respondió así a las declaraciones realizadas por Goia, quien aseguró de forma tajante que las reformas fiscales "no están ahora en la agenda de la Diputación".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de junio de 2009