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Crítica:PURO TEATRO

Siguen siendo los reyes

Faemino y Cansado estánmejor que nunca,más sabios, más feroces, son incontestables en el panorama del humor. En Son dos no hablan de políticos ni de suegras, aplican arquitectura y energía a una mirada propia y dislocada sobre la realidad

LLEVABA CUATRO o cinco años sin ver a Faemino y Cansado. Tenía miedo. De que hubieran caído en la inercia o de que el tiempo hubiera limado sus colmillos. Temores infundados: estánmejor que nunca, imparables, avasalladores, más sabios, más feroces, una doble torrentera de energía. Con el espectáculo Son dos, que he visto en el Borrás de Barcelona, han vuelto a demostrar que siguen siendo los reyes incontestables del humor español. Desde finales de los ochenta fueron diamantes en el culo de un cadáver, que diría Burroughs.

El culo del cadáver era, naturalmente, Televisión Española, y para atraparles había que tragarse los antepeores (porque lo peor aún estaba por llegar) programas de la historia, Tutifrutti, Pero ¿esto qué es?, VIP Noche, Desde

F & C perduran y perdurarán porque son narradores puros: convierten en relato todo lo que tocan

Palma con amor.Omadrugar (aún no tenía vídeo) para verles en Cajón de sastre, el programa infantil de los sábados

por la mañana. Durante aquellos años, Faemino y Cansado se convirtieron en estajanovistas del chiste, en magos del sketch

apuntalado en casa (o camino del estudio) e improvisado en directo. Les veías construyendo el número ante las

cámaras, parando incluso porque uno no podía contener la risa ante la ocurrencia del otro, y viceversa, y en el

siguiente programa incorporaban el ataque de risa, el error, el blanco, la entrada a destiempo. ¡Ah,maese Shallow! ¡Hemos escuchado las campanadas a medianoche! ¡Hemos vistonaves en llamas más allá de Orión y a Faemino y Cansado inventándose a símismos, algo equivalente a presenciar los primeros golpes de Butch y Sundance! Señales

inequívocas de los grandes cómicos: a) Multiplicidad: son uno, o dos, pero su nombre es legión; b) Originalidad: siempre

parecen venir de un planeta inexplorado, y c) Imprevisibilidad (véase: peligro). Primer apartado: en aquellos años ultrapródigos, F & C batieron récords con unamedia de cuatro números por semana y levantaron un censo de personajes queni Pepe Iglesias El Zorro. Crearon números seriados (sketches de superhéroes, deromanos, de exploradores, de Soluciones Científicas para el Deporte Español), inventarona losHermanos Benítez (imitadores de alimentos, de monumentos, demuertes famosas), y al comentarista Maroto, al Gran Mimón, a la pera María Elena, a Tarik el Turco, al Hijo del DoctorMuerteo al Capitán Badajoz, entre otros quinientos. Hasta que se cansaron de la tele. Segundo apartado: la originalidad dejóde cotizar en el Ente Agónico (excepciones a la regla: Montero & Maidagán, Muchachada Nui). El temible Club de la Comedia patentó una fórmula atroz: elmonólogo escrito por otros. El cómico ya no tenía necesidad de escribir su propiomaterial. Democracia mal entendida, igualada a la baja: cualquiera podía subirse a un escenario y monologar por boca de gansoante un público cautivo, dispuesto a reírse a cualquier precio. De casi todos los presuntos cómicos que surgieron entonces hoy no se acuerda nadie: eran indistintos y, sobre todo, no tenían nada que contar. F & C llevan diez años sin pisar un plató. No lo necesitan. Tienen a su viejo público y el nuevo se lo han ganado por el boca a oreja y por Internet. Monarcas del stand-up, actúan más o menos cada dos años y siempre llenan los teatros. Qué digo llenan: abarrotan. ¿Por qué? Porque son únicos. Porque no hablan de políticos ni de suegras ni de que anoche no se me

levantó. Porque no se visten de ama de casa. Porque aplican arquitectura y energía a una mirada propia y dislocada sobre

la realidad. Sus roles siguen, sobre el papel, la eterna pauta del clown y el augusto. Javier Cansado es el augusto, facción chavalote de Malasaña: risueño y burlón, con un imaginario botellín (o botellón) deMahou entre los dedos, parece tener una eterna mañana de domingo por delante. Carlos Faemino habita el tiempo turulato de los clowns puros, es decir, de los niños

polimórficamente perversos, y ahí es dondemanda y galopa el peligro, la imprevisibilidad absoluta. Si Cansado fuera Groucho, Faemino sería un Harpo aquejado de síndrome de Tourette: no he visto vociferar tan suculentas barbaridades desde los gloriosos días de San Pepe Rubianes. Cansado parece el hermano mayor de esa bestia parda al que finge controlar en sus estallidos de violencia verbal, y digo que finge porque en la parte final, cuando en ambos se reencarnan sus incorrectísimos tíos abuelos Arroyito y Pozuelón, uno y otro corren in trabas por el secarral, con todo el olazo en el coco, el coñac en a sangre y los bajos instintos or montera. & C perduran y perdurarán orque son narradores

puros: convierten en relato odo lo que tocan. Es imposible puntar nada durante us espectáculos: van demasiado

aprisa y no puedes parar e reírte. Su gran figura e estilo es el Chiste Arborescente, Jardín de Senderos ue se Bifurcan, con introducciones ue duran cuatro ces más que el gag prometido. Verbigracia: la parte entral de Son dos, en torno l delirante ataque de un ejército e pelícanos deshidratados las órdenes de María eresa Fernández de la Vega. & C son maestros absolutos n el dificilísimo arte e irse por las ramas. Hace falta un timing matemático y, sobre todo cuando se juega en dobles, como es el caso, una compenetración casi alquímica, por eso hay tan pocos dúos cómicos que funcionen. Lo más parecido a un espectáculo de F & C es un número demalabares chinos (cómo mantener varios platos —calientes, muy calientes— girando en el aire) o una jam de bajo y batería: hay una gran parte fijada, estructuradísima en partitura, y luego el gozo de la improvisación libre, libérrima, que acaba anudada en un rotundo broche de oro. A la energía y la arquitectura se suma la entrega, o séase, la generosidad de este par, que siempre ofrecen más por tu dinero: dos horas en escena sin bajarse de la moto (o del tándem).Material pimpantemente fresco y un bonus track, sorpresa, en mitad: anuncian intermedio y se quedan en el escenario, "hablando de nuestras cosas". Nadie sale a echar un pito, por supuesto. Son dos, son legión, son leyenda. Píllenlos a la que vean su cartel.

Faemino y Cansado actuarán con su espectáculo Son dos del 8 al 12 de julio en Zaragoza (teatro Principal), el 18 de julio en Míjas (Málaga), el 29 y 30 en Madrid (sala Galileo).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de junio de 2009