El G-8 augura más paro aunque repunte la economía

Acuerdo de mínimos para regular la transparencia en los mercados

Hay señales de estabilización económica, aunque la salida de la crisis es aún incierta. Éste es el análisis principal de los ministros de Finanzas de los siete países más ricos más Rusia, reunidos ayer en Lecce (Italia) para preparar la reunión del G-8 en la derruida L'Aquila del 8 al 10 de julio.

La mayor preocupación sigue siendo el aumento del desempleo, que probablemente continuará aunque en la economía empiecen a apreciarse signos positivos. Los ministros hicieron saber que los países continuarán implementando acciones para reducir el impacto de la crisis en el empleo.

La principal novedad del encuentro ha sido la creación de unos mínimos de corrección, transparencia e integridad de la actividad económica que se presentarán en la cita en L'Aquila. Un proyecto ambicioso para estabilizar la economía bautizado con el nombre de Lecce Framework (Principios de Lecce). El objetivo es evitar que se tomen de nuevo los excesivos riesgos que han llevado a la crisis financiera. Se trata de un texto de 77 páginas creado recuperando el trabajo desarrollado por instituciones como la OCDE, el Banco Mundial o el FMI. Divide en cinco categorías los instrumentos para alcanzar los principios: gestión colectiva, integridad de los mercados, regulación y supervisión financiera, cooperación en materia de impuestos y transparencia en los datos y políticas macroeconómicas.

Los ministros no logran una estrategia común sobre los estímulos

Otro de los principales temas sobre la mesa son las estrategias que deberán adoptar los Gobiernos para ir abandonando las medidas extraordinarias tomadas ante la crisis económica. "Somos un grupo compacto. Encontraremos una solución común", señaló el viernes el ministro anfitrión, Giulio Tremonti. EE UU y el Reino Unido apostaban por mantener los estímulos económicos públicos, mientras países europeos como Alemania se mostraron más escépticos. Los ministros, al final, decidieron que cada país fijará la estrategia de salida dependiendo de la situación de sus cuentas públicas y piden al FMI que asista a los grandes en este proceso.

El secretario del Tesoro de EE UU, Tim Geithner, declaraba al final de la reunión que "es demasiado pronto para retirar las medidas de estímulo contra la crisis". EE UU había pedido a Europa que publicara los test a los bancos y los europeos no alcanzaron una posición común. París está de acuerdo, pero Berlín se resiste.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0014, 14 de junio de 2009.

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