La Sinfónica se despide bajo la batuta de Griffiths y Boreyko

La Orquesta Sinfónica de Euskadi (OSE) despedirá durante los próximos días su temporada de abono, que se ha desarrollado durante ocho meses bajo el encabezamiento de Gotas de emoción. Hoy, en el Teatro Principal de Vitoria, y mañana y el viernes en el Auditorio Kursaal de San Sebastián, los músicos de la formación vasca tendrán como hilo conductor la creatividad de tres genios tempraneros: Arriaga, Mozart y Mendelssohn.

Bajo la dirección de Howard Griffiths, la Sinfónica abrirá las tres veladas con la Obertura nº 20 de Arriaga, escrita por el compositor bilbaíno con tan sólo 16 años. Cuenta la leyenda que su partitura se encontró azarosamente entre papeles para envolver alimentos. A continuación abordará el Concierto para fagot y orquesta de Mozart, el único que el genio de Salzburgo compuso para este instrumento y el primero que escribió para un instrumento de viento. El fagot de la orquesta vasca Marco Caratto afrontará como solista esta obra.

El concierto concluirá con una pieza muy adecuada para la ocasión: Sueño de una noche de verano, creada por Mendelssohn con 17 años. La orquesta compartirá escenario con las sopranos Ainhoa Zubillaga, colaboradora habitual, y María Espada, que se estrena con la Sinfónica de Euskadi. El coro femenino estará protagonizado por las mujeres de la Sociedad Coral de Bilbao.

La despedida en Pamplona y Bilbao queda para la próxima semana. El día 18 la Sinfónica interpretará en el Auditorio Baluarte el Concierto para violonchelo y orquesta de Shostakovitch, con Sol Gabetta como solista, y la Sinfonía nº 9, Del nuevo mundo, de Dvorak. Dos días después repetirá el programa en el Euskalduna. En ambos casos tocará bajo la batuta de Andrey Boreyko.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 10 de junio de 2009.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50