ELECCIONES EUROPEAS

Los resultados darían un vuelco total a la composición del Congreso

Una simulación atribuye al PP 170 diputados frente a 149 de los socialistas - El PSOE perdería cinco escaños en Cataluña y el PP ganaría cuatro en Galicia

Todo lo que viene a continuación es política ficción. Un juego, una trampa, una simulación... Lo que se prefiera. Cada elección es cada elección, con sus propios candidatos, sus reglas específicas, su contexto político y su dinámica de campaña. Por ello, no cabe duda que extrapolar los resultados de ayer para ver qué composición tendría con ellos el Congreso de los Diputados es algo aventurado. A la vez, es una aventura interesante. Con el reparto de votos de ayer, el Partido Popular sería el grupo mayoritario del Congreso, con 170 diputados, dando un vuelco total a la composición de la Cámara, en la que los socialistas se quedarían sólo con 149 escaños.

Ese es el resultado de un ejercicio realizado por EL PAÍS con los resultados electorales de ayer. Frente a la circunscripción única de las elecciones europeas, en las generales los diputados se asignan provincia por provincia. La simulación se ha efectuado procesando los datos del escrutinio de ayer por provincias y aplicando la ley D'Hondt a cada una de ellas, tal y como se hace en unas elecciones generales.

Los 'abertzales' de II-SP obtendrían dos escaños, los mismos que UPyD
IU sumaría un tercer diputado y el BNG perdería los dos que tiene

El resultado de esa extrapolación sería una composición del Congreso muy diferente de la actual. El PP sería el grupo mayoritario, con 170 diputados, 16 más de los 154 que logró el año pasado (incluidos dos de Unión del Pueblo Navarro, que luego ha roto con el partido de Mariano Rajoy). El PSOE, por su parte, perdería 20 de sus 169 diputados actuales, con lo que quedaría en 149.

Convergència i Unió seguiría siendo el tercer grupo de la Cámara, con 12 diputados frente a los 10 actuales (ganaría uno en Lleida y otro en Tarragona), y el PNV sería el cuarto con los mismos 6 que tiene ahora. En realidad, varias listas nacionalistas concurren en coalición a las elecciones europeas, de modo que en la simulación se ha optado por atribuir a CiU los escaños que lograría en Cataluña la lista de la llamada Coalición por Europa; al PNV los que le corresponderían a esa lista en el País Vasco, y a Coalición Canaria, los de las islas, que le darían 2 diputados por Tenerife, los mismos que logró en las elecciones generales de 2008.

Sin representación

Del mismo modo, a Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y al BNG (Bloque Nacionalista Galego) se les atribuyen los teóricos diputados que su lista de coalición lograría en Cataluña y Galicia. Son cuatro en el caso de los catalanes (ganan uno en Barcelona), mientras que los votos del BNG no serían suficientes para lograr representación.

Izquierda Unida (IU) ganaría también un tercer diputado (su segundo de Barcelona) y Unión, Progreso y Democracia (UPyD), por su parte, sumaría su segundo escaño en Madrid con los votos de ayer. Por su parte, los abertzales de Iniciativa Internacionalista (II-SP) lograrían un diputado por Vizcaya y otro por Guipúzcoa.

Con esa hipotética composición del Congreso, el PP disfrutaría de una holgada mayoría relativa, pero se quedaría a seis diputados de la absoluta. Necesitaría a los nacionalistas de CiU o a los del PNV para completarla.

En comparación con los resultados de las elecciones generales del año pasado, el PP ganaría diputados en las cuatro provincias gallegas; en las circunscripciones andaluzas de Sevilla, Córdoba y Jaén, en Madrid, Alicante, Salamanca, León, Toledo, Tenerife, Teruel y Girona. Además, obtendría tres diputados propios en Navarra (frente a los dos que logró UPN) a costa de Nafarroa Bai, que no presentaba candidatura en las europeas.

Por comunidades, sería en Galicia y Andalucía donde el PP daría el mayor salto. También ganaría un diputado en Madrid y otro en la Comunidad Valenciana, las dos autonomías más sacudidas por los casos de corrupción.

Las ganancias del PP se corresponden en su mayoría con pérdidas de diputados del PSOE, que también cedería escaños a manos de los nacionalistas catalanes y vascos. El partido de José Luis Rodríguez Zapatero perdería dos escaños en Madrid y Barcelona y uno en otras 16 provincias. Por comunidades, el mayor daño lo sufriría en Cataluña, donde cedería cinco escaños, y en Andalucía, con tres.

La mayor salvedad que cabe expresar frente a esta extrapolación es la baja movilización del electorado. Mientras que en las últimas elecciones generales la participación rondó el 74%, en los comicios de ayer se quedó tan sólo en el 46%. Sólo las encuestas y el trabajo de los sociólogos podrán arrojar algo de luz sobre en qué medida el vuelco responde a una desmovilización pasajera del electorado socialista, una abstención de castigo, o se debe a un trasvase real de votos entre partidos.

Las elecciones europeas no deciden el Gobierno y el papel de los líderes de los partidos es mucho menos intenso. En unas generales puede jugar su papel la mejor valoración de Zapatero frente a Mariano Rajoy.

Además, mientras que en las elecciones generales suele predominar el voto útil hacia los partidos mayoritarios, en las europeas es más frecuente un voto de protesta o del descontento hacia grupos minoritarios que, además, se ven menos perjudicados por la circunscripción única. Los dos grandes partidos han pasado de sumar el 84,67% en las europeas de 2004 o el 83,81% en las generales de 2008 al 80,7% de ayer.

La simulación permite identificar las circunscripciones en que es más probable que se produzca un trasvase de escaños en unas futuras elecciones generales, lo que puede marcar la estrategia los partidos. Pero, en principio, falta mucho para las próximas elecciones, de modo que todo puede cambiar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 08 de junio de 2009.

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