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Reportaje:

Atado desde niño a las 'campanas del infierno'

Un fanático de AC/DC cuenta en su bar de rock de Pinto su amor por el grupo

El Rana, así, de repente, mientras está hablando, se pone serio. "¡Dong, dong, dong!", repite mientras mueve al compás el pie que cuelga del taburete y los pelos del antebrazo se le erizan, se le ponen como escarpias. Óscar, El Rana, descubrió con 11 años en una máquina musical de un bar de pueblo las campanas del infierno, más conocidas como Hells Bells. Desde entonces, y ahora tiene 40 años, sabe qué cosas son importantes en la vida. Y su jerarquía. Todo tiene un orden. Y lo primero es AC/DC, el grupo australiano de rock liderado por el pequeño Angus Young y su hermano Malcolm que hoy regresa a Madrid. En concreto, al estadio Vicente Calderón. Por supuesto, no quedan entradas.

El Rana se toma un 'lexatín' en cada concierto "por los ataques de ansiedad"

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El Rana es uno de los mayores fanáticos de AC/DC en España y se toma un lexatín en cada concierto de la banda: "Por los ataques de ansiedad". Creó su club de fans a principios de los noventa. Aunque lo disolvió en 2000 porque no le gustan mucho las cosas regladas ni las normas. Conoce a los miembros de la banda, que le llaman por su nombre: "Qué pasa, Óscar". Y a sus mujeres. Ha asistido a más de 30 conciertos del grupo. "Todos acojonantes", asegura, aunque la memoria le devuelve dos momentos: "Uno en los años noventa, en Donington, y otro en Hammersmith, en Londres, que estaba pegado a la valla y notaba la fuerza y supe lo que ellos oían en el escenario, que es a todo volumen". Óscar sabe lo que pesan las campanas del infierno. Por lo menos, las de mentira que sacan al escenario: "Hay una pesada, de 1.500 kilos, y otra más ligera que sacan ahora", explica. Un extenso conocimiento que arranca desde que siendo muy pequeño aceptase trabajar gratis en unos coches de choque sólo a cambio de que le pusiesen "esa canción de las campanas".

Óscar, propietario de un bar de rock and roll en Pinto que se llama La Charca del Rana, además de a AC/DC escucha clásicos del blues y del boogie, "porque ese es el origen del rock, la esencia de AC/DC". Su establecimiento está lleno de entradas de conciertos, de chapas, de posters. Y no todos son del grupo australiano, aunque éstos se reservan los mejores sitios del local. Por ejemplo, en la máquina recreativa. Sobre la pantalla líquida, si nadie echa monedas, se puede leer: "Por un lado están AC/DC, los demás hacen lo que pueden". No es el único eslogan. Hace poco él y sus amigos se hicieron unas camisetas con una leyenda: "Soy fan de AC/DC y por eso tengo razón". El mensaje estaba en inglés, francés, alemán y chino taiwanés. En opinión de El Rana, la música, la esencia de la música, es el grupo australiano. Del mismo modo que la Coca-Cola es el refresco por excelencia.

Óscar tiene 500 discos distintos de AC/DC, cuya discografía oficial es de 22 larga duración. Pero los que más le molan son los singles. Por ejemplo, de Highway to hell tiene 20 sencillos distintos, "tan pequeños, tan preciosos, con sus portadas distintas". "Y en vinilo, porque lo otro es una porquería", especifica antes de revelar sus próximos planes: "Ayer vine de Lisboa, luego Madrid, después Barcelona, París, Marsella...". Y baraja hacer realidad su sueño: "La gira por Australia".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de junio de 2009