Polémica

TVE interroga a empleados sobre la ocultación de la pitada al himno

Las declaraciones de los trabajadores a las preguntas de los directivos son grabadas - Los sindicatos identifican la misión con una "caza de brujas"

Solos, en una sala ante cuatro directivos, sin asistencia del comité de empresa, y grabando sus declaraciones. Es el sistema de trabajo de la comisión de investigación de TVE que está interrogando a profesionales involucrados en la retransmisión de la final de la Copa del Rey. Esos cuatro directivos tienen como misión esclarecer las causas por las que se cortó la señal del campo de Mestalla mientras sonaba el himno nacional, saludado con una estruendosa pitada por los hinchas de Athletic de Bilbao y del Barcelona.

El Comité General Intercentros (CGI) identifica la tarea de la comisión con una "caza de brujas" y exige "por unanimidad" la paralización de los interrogatorios. También ha solicitado que el Consejo de Administración se pronuncie y defienda la competencia de los profesionales. La dirección de la empresa, en una nota remitida a los trabajadores, asegura que la investigación se está realizando "con rigor y respetando todas las garantías de los trabajadores".

La dirección asegura que la investigación se está realizando "con rigor"

Ambas partes discrepan sobre los métodos empleados para saber dónde se produjo el error para que TVE diera paso a las imágenes procedentes del estadio San Mamés, donde estaban concentrados los aficionados del Bilbao, justo cuando comenzaba a sonar el himno de España. En el descanso del partido, TVE se disculpó y atribuyó la descoordinación de no ofrecer el himno en directo a "un error humano". Tras el descanso, mientras los dos equipos saltaban otra vez al terreno de juego, TVE dejó ver cómo sonaba el himno a un volumen muy superior al sonido ambiente para que no se percibieran los abucheos. El incidente terminó con la destitución del director de Deportes, Julián Reyes.

Pons, en una rueda de prensa convocada con urgencia el jueves 14 de mayo, un día después de los acontecimientos, tras considerar "inaceptable lo sucedido" anunció que ya se había abierto una investigación para "depurar otras responsabilidades". El directivo negó "categóricamente" cualquier tipo de censura e insistió en que "no permitir a los ciudadanos seguir en directo lo que acontecía es un error de extraordinaria gravedad". Tras la destitución de Reyes, TVE designó a un comité de cuatro personas para esclarecer los hechos. El CGI denuncia que a los trabajadores que comparecen ante él "se les graban sus declaraciones" y se les hace todo tipo de preguntas buscando la extensión a más posibles sospechosos.

TVE aclara que a los profesionales citados se les ha comunicado el objeto de su llamamiento y se les ha pedido consentimiento para grabar sus declaraciones. Estas filmaciones son "una garantía de rigor para los declarantes, a quienes también se les ha ofrecido una copia de la grabación", matiza la dirección de la televisión pública, que asegura que la investigación está en una fase previa y no se ha iniciado ningún expediente disciplinario. Y precisa que la comisión de investigación ofreció a los declarantes si querían que asistiera algún representante sindical y "todos rehusaron", a excepción "de uno de los comparecientes".

Pero los trabajadores tienen una visión bien distinta de los procedimientos empleados por la comisión. "No son métodos para que se sepa la verdad, sino más bien para que por el temor, los trabajadores puedan acabar asumiendo lo que no les corresponde". Tras cuestionar que la investigación la lleven a cabo personas que pueden ser responsables del "desaguisado", el CGI reitera que "se ha puesto en marcha una caza de brujas en la que parece necesario encontrar responsables entre los trabajadores" y rechaza que se cuestione la profesionalidad de los trabajadores, demostrada "en miles de horas de retransmisiones en directo". Para TVE, "la dirección es la primera en creer en la profesionalidad" de la plantilla de la corporación.

También el Consejo de Informativos de TVE se ha pronunciado sobre la polémica retransmisión futbolística. Este organismo sostiene que "un cese no es suficiente" y urge a la dirección de la televisión pública a "una profunda y eficaz revisión de los métodos de trabajo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0026, 26 de mayo de 2009.