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Entrevista:GUILLERME VÁZQUEZ | Portavoz nacional del BNG

"Nosotros también aspiramos a gobernar solos"

Santiago
La nueva voz de los nacionalistas gallegos habla desde fuera del Parlamento. Pero, para su manera no personalista de entender la política, eso no supone un problema. "Se trata de que el BNG brille hacia la opinión pública", afirma

De la asamblea más abierta que recuerda el BNG, el pasado 10 de mayo, emergió la figura de Guillerme Vázquez (Pontevedra, 1952). Aunque ejerce de concejal de Tráfico en Pontevedra y ya había secundado a Francisco Rodríguez en el Congreso, a la cabeza de Alternativa pola Unidade se llevó el 55% de los votos el pasado 10 de mayo. Independiente pero cercano a la UPG, Vázquez sólo habla de Bloque y no de sus partes. También insiste en abandonar personalismo y utilizar el "nosotros".

Pregunta. ¿Se imaginaba como portavoz nacional?

Respuesta. Ni me imaginaba ni no me imaginaba. Era necesario un debate en el BNG, porque las circunstancias lo aconsejaban. Encabecé unas sensibilidades que reclamaban ese debate. Y quizás porque siempre expresé que hasta que la militancia no hablase no había que mencionar la posibilidad, pudo dar la impresión de que yo venía un poco a pasar. No es así.

"La nueva línea política, aprobada por el 80%, es mucho más nítida"

"Debajo de formas suaves y apariencia tecnocrática está el PP puro y duro"

"Habría que hacer pedagogía sobre los pactos, es la cultura de toda Europa"

P. ¿Y de candidato?

R. Si tengo algo claro en estos momentos es que no toca. Hablamos de unas elecciones a cuatro años, que en política es mucho tiempo. Y porque, para bien o para mal, habrá otras asambleas nacionales y la afiliación es la que debe decidir. De lo que sí estamos seguros es de que habrá un candidato o una candidata [ríe].

P. ¿Cuáles son las expectativas para las europeas?

R. La organización está básicamente fortalecida y animada después de este proceso. Y con la convicción de que el BNG, como está demostrado objetivamente, es el único que defiende los intereses de este país. También sé que el entusiasmo general, en toda Europa, no es elevado. Y que se intentará convertir en un referendo entre unos y otros [en referencia a PP y PSOE].

P. Que el portavoz nacional no se siente en el Parlamento, ¿puede resultar contraproducente?

R. A mí la plataforma que me importa es del BNG. Pero ese debate pasó, una vez que resolvimos lo que había que resolver. No me preocupa quien brilla más, el asunto astral, sino que el Bloque posea el brillo hacia la opinión pública. Desde la portavocía nacional mejoraremos la organización y reforzaremos el contacto con la sociedad. Y habrá magníficos portavoces en el Parlamento, en el Congreso...

P. Usted insistió en la necesidad de girar a la izquierda. ¿El BNG del bipartito lo olvidó?

R. No voy a remontarme mucho al pasado. Aprobamos una ponencia donde se traza la política del BNG y fue apoyada por el 80% de los delegados. Es la adaptación necesaria para el nuevo tiempo, por cierto, como en cualquier otra fuerza política. Son propuestas mucho más nítidas que sí, se pueden sintetizar en nacionalismo e izquierda.

P. En el Bloque los debates parecen más ideológicos que en otros partidos.

R. Es el único debate que debe haber. A veces se percibe como un debate de personas, pero si hicimos algo bien fue no dirigirnos en términos peyorativos a nadie. Por todo el respeto que me merecen los militantes que están dando el callo.

P. Desde fuera de la Executiva aseguran que continúan al frente del BNG los que perdieron las elecciones.

R. Las opiniones son libres, pero hubo una Asemblea Nacional y una decisión después de una participación intensísima y creo que nunca vista en el BNG.

P. ¿La organización no está partida en dos?

R. Si se ha tratado de dar esa imagen, no voy a entrar a valorarlo. Hasta ahora no lo he oído de ningún compañero. Existen diversas formas de entender la organización, pero ésa es una de las virtudes del BNG, aglutinarlas en un proyecto común.

P. ¿Qué le asusta más del Gobierno de Feijóo?

R. No me asusta, pero es evidente que el Gobierno de Feijóo, bajo una apariencia tecnocrática, de formas suaves, es PP puro y duro. Se ve en temas como la lengua, en lo que siguen las consignas de Aznar, sus posiciones integristas. Ojalá me equivoque, pero basta ver la campaña electoral que hicieron.

P. ¿Cómo interpreta los nombramientos en Política Lingüística o en Difusión Cultural?

R. No lo interpreto desde el punto de vista de las personas que, evidentemente, tienen sus defectos y sus virtudes. Pero la clave, en Política Lingüística, no es la persona, el problema es qué política quiere hacer el PP. Y si el PP retrocede en sus intenciones iniciales, expresadas con toda rotundidad por Feijóo y expresadas anteriormente con la presencia de destacados dirigentes del PP en determinada manifestación, pues en todo caso será fruto de la presión social. Si hasta tuvo que salir la Academia, poco dada a estas cuestiones.

P. ¿Asistirá a la manifestación en defensa del gallego?

R. Obviamente. Y como BNG, llamamos a todo el mundo que quiera a su idioma a asistir.

P. ¿Regresan a las calles?

R. De las calles nunca salimos. Apoyaremos a los movimientos sociales que defienden el país y a la vez estaremos en las instituciones.

P. ¿Qué le parece la satisfacción de la Confederación de Empresarios con la nueva Xunta?

R. Si están entusiasmados, lo respeto. Seguramente creen que el PP representa mejor sus intereses. Me parece normal. Lo prefiero así, las posiciones claras.

P. ¿Se abre la puerta a privatizar la sanidad?

R. Es un tema clásico de la derecha europea. Pero hay mucha resistencia popular para que lo hagan de una manera descarada. Van por otras vías, no cubriendo bien los servicios públicos. Hace muchos años había un conselleiro de Sanidad que era profundo admirador de Margaret Thatcher y lo expresaba públicamente. No voy a decir quien era el conselleiro ni quien era el segundo de esa consellería [Feijóo].

P. ¿Qué medidas aplicaría el BNG contra la crisis de los sectores productivos?

R. Debemos plantear un modelo productivo diferente, que dé derecho a trabajar en la tierra, equilibrado. Esa Europa que dicen igualitaria, o se hacen políticas que la posibiliten o no es cierta.

P. ¿Cómo deben ser las relaciones con el PSdeG?

R. Cordiales. Con naturalidad. Lo mejor es hablar con claridad y nada de alambicar cuestiones. El Partido Socialista hará su política en la oposición y el BNG hará la suya. Y nosotros, sabiendo que somos la tercera fuerza, y el PSOE también, intentaremos colocarnos como alternativa principal.

P. Desde la cúpula socialista parecen intentar distanciarse.

R. Debemos empezar a hablar claramente. Ellos aspiran a gobernar solos, y es legítimo. Nosotros también. Los ciudadanos decidirán.

P. ¿Los bipartitos municipales no están en riesgo?

R. No entramos en dimes y diretes. Nadie ha planteado nada. Y habría que hacer pedagogía política sobre los pactos, porque el PP intenta deslegitimarlos, pero los bipartitos siempre se conforman con más votos. Y es la cultura que hay en Europa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 17 de mayo de 2009