Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

El régimen birmano amenaza a Suu Kyi con otra pena de cárcel

La líder opositora de Myanmar (antigua Birmania), Aung San Suu Kyi, fue acusada ayer de romper las condiciones de su arresto domiciliario y se enfrenta a otros cinco años de cárcel por recibir supuestamente sin permiso oficial la visita de un ciudadano estadounidense, según fuentes de su partido, la Liga Nacional por la Democracia. La oposición considera que se trata de una estratagema de la dictadura militar que gobierna el país para mantener a Suu Kyi, premio Nobel de la Paz, al margen de las elecciones de 2010. Gobiernos de la UE y Estados Unidos condenaron este nuevo proceso judicial.

Suu Kyi fue ayer trasladada a una prisión a la espera de juicio, que se celebrará en unos días. Las nuevas acusaciones se producen a sólo dos semanas de que termine la actual orden de arresto domiciliario que pesa desde 2003 sobre la líder de la oposición, de 63 años. El primer ministro británico, Gordon Brown, coincide con la oposición birmana en que todo es una táctica de la Junta Militar. En total, Suu Kyi ha pasado 13 de los últimos 19 años detenida, la mayor parte del tiempo en su casa, sin disponer de teléfono, con la correspondencia intervenida y visitas muy restringidas.

La Junta Militar acusa a la dirigente política de violar la Ley de Salvaguarda del Estado del Peligro de Elementos Subversivos. Estos cargos provienen de un extraño incidente ocurrido el 6 de mayo, cuando el estadounidense John William Yettaw fue detenido cerca de la casa de Suu Kyi. Según los medios de comunicación birmanos, Yettaw confesó que había llegado al domicilio de la opositora nadando -la casa está al lado de un lago- y pasó dos días en la vivienda. La prensa estatal le describe como un estudiante de psicología de 53 años procedente de Misuri.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 15 de mayo de 2009