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Reportaje:

Llega a Galicia el primer banco ético

Colectivos como Adega, Verdegaia, Sindicato Labrego Galego, AIS O Peto o el colegio La Salle se unen para promover un sistema financiero alternativo

"El sistema bancario actual roba y hace perder a la gente cotas de libertad. Además, los grandes banqueros españoles condicionan absolutamente la política. El programa de cualquier partido que quiera tener opciones de llegar al poder tiene que estar aprobado, necesariamente, por Botín". Raúl Asegurado habla sin pelos en la lengua. Está convencido de que esta sociedad puede ser mejor no sólo para unos pocos. Sabe que su sueño no es una utopía. Asegurado es el portavoz de AIS O Peto, un colectivo nacido en Santiago cuyas siglas, AIS, vienen de Asociación por un Interese Solidario. Los socios de O Peto aportan al entrar un capital mínimo mediante un ingreso en la Caixa Rural Galega, y con lo que van juntando hacen pequeños préstamos sin intereses a terceros para que puedan montar su propio negocio, salir adelante, ser dueños de su destino y al mismo tiempo generar, poco a poco, nuevos puestos de trabajo.

Necesitan juntar 2 millones de euros de capital social y otros 18 en depósitos

A partir del año 2012 empezarán a verse en Galicia las sucursales de Fiare

Pero AIS O Peto no es un banco. Es sólo un colectivo solidario no reconocido por el banco central de España. Era por eso necesario dar un paso más. Y los miembros de O Peto empezaron a dar charlas aquí y allá, por toda Galicia, a diferentes colectivos sociales que tenían fama de defender valores tales como la ecología o la igualdad. El 20 de abril pasado, muchos de estos grupos acudieron a una reunión en Santiago para empezar a poner en marcha el proyecto de la banca ética en Galicia. El compromiso fue firmado, entre otras entidades, por los colectivos ecologistas Adega y Verdegaia, por el Sindicato Labrego Galego, por el colegio compostelano La Salle y por la Coordenadora Galega de ONG,s para o Desenvolvemento.

En la última semana de mayo tendrá lugar la próxima cita, con nuevos invitados y seguramente nuevas adhesiones. Calladamente está naciendo la versión gallega del Proyecto Fiare, que aquí se llama Proxecto Fiare GZ. La iniciativa se materializará, en el año 2012 o quizás un poco más allá, en forma de primera sucursal de la banca ética, todavía no se sabe en qué ciudad de Galicia. El rótulo, en vez de Santander, Banesto o BBVA, dirá Fiare, un nombre que nació en Euskadi hace seis años como Fundación de Inversiones y Ahorro Responsable y Ético.

En toda España son ya unas 300 entidades las que se han sumado al proyecto surgido en Bilbao. Fiare fue primero una fundación, ahora es una sociedad limitada y en 2012 espera darse de alta como una cooperativa de crédito, reconocida, en principio, por el Banco de España. Asegurado explica, sin embargo, que ya se verá, dentro de tres años, si se solicita en su lugar el reconocimiento del Banco Central Europeo. "Cada vez parece más lógica esta posibilidad", dice, porque Fiare, que ahora se empieza a extender por todo el Estado, en poco tiempo seguramente rebasará sus fronteras.

Mientras no alcanza el visto bueno para ejercer por sí misma la actividad bancaria, Fiare funciona, desde 2004, como agente territorial en España de la Banca Popolare Ética (BpE) de Italia, otra cooperativa de crédito fundada en Padua en 1995 y que hoy es el referente de la banca alternativa en Europa. De momento, como fruto de este acuerdo, se han abierto dos sucursales de BpE-Fiare, una en Bilbao y la otra en Barcelona.

Hay ya proyectos Fiare, además de en Cataluña y el País Vasco, en Madrid, Valencia y Navarra, y en fase de formación se encuentran las plataformas de Galicia y Castilla y León. Para que la sociedad limitada sea reconocida como cooperativa de crédito, el Banco de España exige un capital social de dos millones de euros y otros 18 millones en depósitos. Lo importante, ahora, es que el tejido asociativo de Fiare siga creciendo hasta llegar a juntar estas cantidades astronómicas, pero a los colectivos que se han embarcado en la aventura no les parece tan difícil lograrlo.

Asegurado es consciente de que, de momento, su plan "no asusta a nadie". "Los bancos nos miran con simpatía", cuenta, "la Kutxa hasta nos ofreció convertirnos en producto suyo, pero nosotros no queremos ser la libreta Fiare de nadie". Fiare no se va a dejar devorar por la banca convencional porque su filosofía no coincide con la de los banqueros. Fiare "se compromete a la transparencia, a decir dónde está metido todo su capital; a no conceder préstamos a empresas contaminantes, armamentísticas o discriminadoras; a promover el autoempleo y la libertad; a dar las máximas facilidades a los clientes y a que el sueldo de sus directivos sea decidido entre todos los cooperativistas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de mayo de 2009