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Reportaje:AUTOMOCIÓN

El coche de Batman

La firma valenciana GTA Motor fabricará 99 unidades del automóvil artesanal Spano - Llega a alcanzar los 355 kilómetros por hora - Fabricado en carbono y titanio, sustituye el retrovisor interior por una cámara

Cerca de Valencia fabrican coches como el de Batman. Y atención: a pesar de la crisis hay 99 personas en el mundo dispuestos a comprarlos. Al menos eso espera Domingo Ochoa, fundador de GTA Motor y padre del superdeportivo artesanal Spano, "el coche más rápido y más potente que se haya hecho nunca en España".

¿Exagerado? El automóvil presentado ayer alcanza 100 kilómetros por hora en menos de tres segundos; entrado en materia, Spano vuela a 355 kilómetros por hora. Una velocidad que sólo debería probarse en circuitos.

El chasis de Spano está fabricado en carbono y titanio. El techo es de vidrio, y el conductor puede hacer que los cristales se tornen transparentes como un descapotable o tan opacos como si estuvieran ahumados. No tiene retrovisor interior, sino una cámara trasera que emite a la pantalla de LCD situada en el salpicadero. Cuando se mete la marcha atrás, el objetivo cambia a gran angular para facilitar la maniobra de estacionamiento. El motor tiene 780 caballos, que pueden elevarse a 840 si se compra en bioetanol.

Cada Spano se hace a mano, y cuesta entre 800.000 (en España) y 1,5 millones de euros (en China), según el sistema impositivo del país. "Nos gustaría tomar el relevo de la Hispano Suiza y Pegaso, continuar con aquella leyenda", explica Ochoa. En el primer Spano trabajaron 20 personas durante 17 meses. El plazo incluye las interrupciones que impuso la competición, porque GTA Motor era y continúa siendo un equipo de F-3 y Gran Turismo.

Si todo marcha bien ("hasta aquí hemos llegado a pulmón, ahora toca que nos apoyen"), la empresa con sede en Torrent espera construir entre 15 y 20 Spanos anualmente. Sin respaldo público ni nuevos inversores la compañía tendría que disminuir el ritmo a tres vehículos al año. La serie limitada de 99 coches se alargaría 33 años y probablemente sería cancelada antes de terminar.

Ochoa, que ya tiene ocho pedidos, cree que no será así. Se basa en el producto y en su trayectoria. A los 13 años entró a trabajar en un taller familiar. A los 17 reparaba motores solo. Cuando abrieron la concesión de Ferrari en Valencia, acudió a pedir empleo. Le dijeron que no. Siguió intentándolo, y a los 23 era el jefe de taller. Cuando sintió que allí no aprendía más, fundó GTA, contrató personal cualificado y empezó a competir. Hace cinco años, con 44, ideó el Spano junto al ingeniero Sento Pallardó, y se dispuso a continuar la leyenda.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 30 de abril de 2009